La zona protegida de Las Cabezuelas se suma a la investigación en el caso Tótem
Otro juzgado de Totana (Murcia), el número 2, investiga también al diputado regional expulsado del PP y anterior alcalde de este municipio Juan Morales, considerado el principal sospechoso de la Operación Tótem, que instruye el Juzgado número 1. Se le investiga por un delito de tráfico de influencias en la reclasificación una parcela denominada Las Cabezuelas y sobre la que está previsto levantar, si finalmente se aprueba el planeamiento urbanístico de Totana, más de 5.000 viviendas.
Video de la zona de las Cabezuelas. Roturaciones ilegales
Morales había sido llamado a declarar como testigo en esta querella el pasado 26 de noviembre, fecha en la que se iniciaron las detenciones de la Operación Tótem. Fuentes de la fiscalía han mostrado su intención de pedir que este caso se acumule al iniciado por el Juzgado número 1, en la que han sido detenidas 13 personas, entre las que se encuentra el actual alcalde de Totana, José Martínez Andreo, que todavía permanece en prisión.
La investigación judicial es fruto de una querella del PSOE contra Morales. La empresa Summa Inversiones Inmobiliarias, una filial de Cajamurcia, se había hecho con una opción de compra de unos terrenos protegidos en Las Cabezuelas, terreno que posteriormente revendió a la sociedad Inversiones Musiya, que es la propietaria en la actualidad de una parcela que será reclasificada si se aprueba el nuevo PGOU. (Fuente: El País 24 de diciembre 2007)
ANTONIO MÉNDEZ + INVERSIONES MUSIYA SA. TIENEN LA RECALIFICACIÓN DE 1.650.000 METROS CUADRADOS EN TOTANA.
La cosa es que: el dueño de Inversiones Musiya es Miguel Méndez Ordoñez , quien va a construir en una zona Protegida del Término Municipal de Totana. Veamos la historia de este constructor teniendo en cuenta el siguiente artículo:
EL LADRILLO MANCHA LA POLÍTICA, O AL REVÉS
Marbella y Muñoz, Seseña y El Pocero, y ahora Burgos y Méndez Pozo
Elsemanaldigital.com
6 de agosto 2006
Un hijo del constructor invitó a la Riviera francesa a un concejal y funcionarios municipales que luego le adjudicaron obras. Y proclamó que seguiría haciéndolo en el futuro.
6 de agosto de 2006. Hasta ahora, tanto en Marbella (con lo que se sabe que había detrás) como en Seseña (con lo que se presume que hay detrás), la conjunción entre la política y la construcción intentaba ocultarse, y eran los jueces, la oposición o los medios de comunicación quienes la descubrían.
En Burgos las cosas son algo diferentes. Miguel Méndez Ordóñez , hijo de Míchel Méndez Pozo (quien acabó en la cárcel por el famoso "caso de la construcción de Burgos", que quitó el sueño a José María Aznar justo cuando se estrenaba como presidente del PP), no sólo no oculta sus vinculaciones con los políticos que pueden adjudicarle obra pública, sino que las proclama y ofrece recompensa a quien se lance a imitarlas. Tan notado ha sido el asunto, que Ecologistas en Acción ha procedido contra él ante la Fiscalía Anticorrupción.
Tal vez influya en ese descaro la seguridad que da ser hijo de quien es. No en vano Míchel Méndez Pozo es una persona con importantes relaciones tanto en el PP como en el PSOE; y además muy amigo de José Bono , quien llegó a declarar que le hubiese gustado conocerle de niño para jugar a las canicas con él; y además goza de ciertas deferencias de la Casa Real, como cuando los Príncipes de Asturias inauguraron, el pasado mes de abril, el edificio de su grupo de comunicación, Promecal... edificio que llevaba en funcionamiento dos años.
Un viaje a la Riviera francesa, "gratis total"
La historia se resume en que el pasado 26 de mayo, durante la inauguración de un tramo de la circunvalación de Burgos, Méndez Jr , en su calidad de portavoz de una unión temporal de empresas (las conocidas como UTE) formada por Arranz Acinas, Inmobiliaria Río Vena, Construcciones Casa y Piedra y Contratas y Maquinaria, tomó la palabra para decir (según consta textualmente en la denuncia presentada): "El próximo año yo calculo que por el mes de marzo o mes de abril nueve amigos de esta ciudad y empresarios nos volveremos a marchar de viaje aprovechando como disculpa una Feria de Construcción, un algo de Urbanismo, alguna cosa, y si Dios quiere volveremos a invitar a aquellos políticos y técnicos municipales que nos han demostrado colaboración leal y honestidad hasta… hasta el infinito, porque además las empresas que participamos en estas UTES no sabemos agradecerles su dedicación de otra forma".
La clave está en el "volveremos". En efecto, dos meses antes, el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Burgos, Javier Lacalle , había pasado tres días (en concreto, del 16 al 19 de marzo), junto a dos técnicos municipales de su departamento, en la Riviera francesa. Les había invitado el mismo grupo de empresarios, capitaneados por el hijo de Míchel Méndez Pozo , que nada más volver de su periplo "gratis total" por el paraíso de la Costa Azul (donde luce el glamour de Cannes o de Niza, donde estuvieron) recibieron de ellos la adjudicación de la obra de construcción de un túnel en la calle Islas Baleares.
Una adjudicación que se realizó, según denuncia Ecologistas en Acción, "a pesar de que era una oferta mas cara que otras presentadas, si bien es de reconocer que ofrecía una alternativa al tráfico durante la realización de las obras, que impediría molestias a los ciudadanos y retenciones... Lo curioso es que, adjudicada la obra con esas condiciones expresas en cuanto a la regulación del tráfico, antes de su inicio se procede a la modificación del proyecto y se propone su realización sin esas mejoras, lo que motivó la petición de nulidad de la adjudicación por parte de la oposición, toda vez que si el elemento definitorio de la misma había sido ese plan especial de ordenación del tráfico y se dejaba sin efecto, dejaba de existir la causa fundamental de la adjudicación".
¿Cohecho y tráfico de influencias?
El ya célebre viaje no fue conocido hasta un mes después, con el consiguiente revuelo no sólo por parte de la oposición municipal (10 concejales del PSOE y uno de IU), sino del mismo equipo de gobierno, cuyo alcalde, el ex ministro Juan Carlos Aparicio , se vio tan sorprendido como los demás y hubo de desmarcarse de la ocurrencia de su edil y sus funcionarios, señalando que ese tipo de cosas no le gustaban y que él nunca las haría.
Justo a ese revuelo es al que respondió Méndez Ordóñez no sólo enorgulleciéndose de él, sino prometiendo continuarlo. Por eso el viernes pasado Ecologistas en Acción se dirigió a la Fiscalía Anticorrupción para que inste la investigación de los hechos, por si fuesen constitutivos de delitos de cohecho y de tráfico de influencias. Pues, afirma dicha organización en su escrito, "podemos concluir que lisa y llanamente que, por un lado se les ha hecho un regalo a funcionarios por su colaboración y que además se les promete otro regalo vinculado a esa colaboración".
Lo curioso es que Miguel Méndez Ordóñez había comenzado su reflexión sobre la gratitud debida a esos funcionarios públicos tan colaboradores , considerándola "políticamente incorrecta". Como si fuera la "incorrección política" la que ha conducido a la cárcel a medio consistorio marbellí por razones similares... o a su mismo padre, tras ser condenado en 1992 a un total de siete años de prisión por los delitos de falsedad en documento público y privado e inducción a un delito continuado de prevaricación que le mantuvieron entre rejas siete meses en la prisión de Burgos hasta alcanzar el tercer grado.
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