Ollanta Humala y el Intiraymi
Decía el poeta Gabriel Celaya que había que tomar partido, partido hasta mancharse.
Y de Chiapas aprendimos que sin bajar al barro de La Realidad es imposible transformarla.
Cuando bajamos al barro, lo caminamos,…nos manchamos, sin remedio. Y eso le pasa a millones de hombres y mujeres del Perú. Que para llegar a donde quieren, a donde necesitan, deben mancharse de barro.
El próximo domingo 4 de junio, a juicio de algunos analistas, el duelo electoral en el Perú se da entre Alan García, un antiguo presidente que dejó literalmente arrasado el país, con una inflación cercana al tres mil por ciento (sí, sí, como lo oyen, no hay error), con violaciones probadas (e incluso televisadas) de derechos humanos,…y episodios de saqueo y robo,…y un antiguo soldado, Ollanta Humala, al que se acusa de casi todo, sobre el que está cayendo una torrencial lluvia de campaña sucia, a la que no es ajeno el miedo de los ricos y el vértigo de las clases medias, bien manejado por el inquieto gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica.
Ninguno de los dos candidatos es perfecto, porque son humanos, como el resto de candidatos descabalgados de la carrera presidencial. Pero para cada sector social uno es menos imperfecto que el otro. Incluso ciertos sectores están encantados con uno o con otro.
A mí, personalmente, después de muchos años de solidaridad internacionalista, me preocupa especialmente lo que hagan las izquierdas peruanas, sean del color de piel que sean, sean de la posición social que sean, tengan más estudios o menos, hayan sufrido más o menos,…. Teniendo en cuenta que muchas gentes andamos re-definiendo las corrientes de la emancipación y de la supervivencia, y quizá consideramos cada vez más confuso el término izquierda.
Tengo personas conocidas, incluso amigas, con responsabilidades de liderazgo en diversas corrientes de las izquierdas peruanas. Me he involucrado a fondo en diversas campañas de solidaridad con Perú. Incluído el punto más álgido cuando la toma de la embajada japonesa en Lima, que ayudó a mostrar la vulnerabilidad de Fujimori, y alentó el ánimo combativo del pueblo, con el sacrificio de quienes ofrendaron su vida por lo que creían, sin quitar otras vidas, cuando tuvieron la oportunidad,…pero también el humanismo de no hacerlo.
Pero el horizonte estratégico, lo seguimos teniendo claro: igualdad para vivir, diversidad para convivir, …naturalmente. Una palabra por cada color del arcoiris. Incluso en tan corto espacio se puede definir un programa máximo.
La firmeza estratégica no está reñida con la flexibilidad táctica. Y aquí y ahora no nos podemos inhibir. Porque desentenderse puede resultar convertirse en cómplices.
Empezaré constatando el baño de humildad que han recibido diversas corrientes de izquierdas tras ser literalmente pulverizadas en la primera vuelta. Esto debiera ayudar a reflexionar sobre su sintonía con los sectores emergentes, sobre su modo de hacer, incluso sobre el enfoque de la solución de los problemas,…
La Confederación General de Trabajadores del Perú, el pasado 15 de mayo, ha tenido la lucidez y la sensatez de pronunciarse, igual como lo están haciendo, grano a grano, la inmensa mazorca de quienes tienen el corazón a la izquierda… y la sangre roja.
Más allá de la sucia y violenta campaña, cabe informarse sobre lo que dice y lo que propone Ollanta Humala. Hay que leer las declaraciones que firman y confirman Ollanta y Nadine, y los voceros oficiales del nacionalismo peruano. No otras cosas.
Y leemos y escuchamos justicia social, enfoque de género, soberanía nacional, recuperación de los recursos,…desde un liderazgo firme y creíble.
Quizá ciertos políticos y partidos de izquierda despilfarran dinero en puestas en escena, o en congresos y convenciones en lugares lujosos en un país donde se aguanta hambre, donde hay villas-miseria, e incluso donde se compran las cerillas sueltas, una a una.
Eso les resta mucha credibilidad, porque demuestran poca coherencia, que no se creen lo que predican, que son muy parecidos a quienes critican, que son parte del mismo poder establecido. Y porque no se manchan de barro, porque quizá pisan otros suelos.
El tren de la Historia pasará por Perú, el próximo domingo. Hay dos posibilidades: o agarrarlo o dejarlo pasar. Y la Historia pasará factura, quizá en forma de pregunta adolescente: ¿papá, mamá, abuelo, abuela,…tú qué hiciste el 4 de junio de 2006? ¿Le apostaste a la solución o engordaste el problema?
Y las jóvenes generaciones tienen un alto sentido práctico: no se tragan un largo cuento como excusa teórica a una simple cuestión práctica. Lo quieren todo y lo quieren ahora.
Y además, los sermones no se comen. Es difícil vestirse con ellos. No mejoran sustancialmente la calidad de vida de los pueblos. Obras son amores, y no buenas razones.
Estoy firmemente convencido que hay que agarrar ese tren de la Historia. Sobran razones para ir a votar el 4 de junio a Ollanta Humala. Es lo que más les duele a los ricos, a los parásitos, a los gringos. Es lo que espanta a quienes han explotado al pueblo trabajador peruano. Nos están señalando claramente cuál es el enemigo objetivo del imperialismo y de los procesos de liberación en América Latina, en Abya Yala.
Otras opciones, desde la soberbia, desde el bolchevismo de salón, desde una pretendida pureza doctrinal, desde cualquier otra excusa,… sólo harán el juego a los ricos, a los poderosos, a los gringos,…El voto en blanco, el voto anulado, o no ir a votar será bastante incomprendido por quienes tienen la esperanza de ver cambiar las cosas, como están cambiando en Bolivia, en Venezuela,… Y puede ultimar a los restos de esa izquierda.
Y la esperanza se llama Ollanta Humala,… en la segunda vuelta.
El día después, a continuar la organización, la unidad y la lucha indígena, obrera, campesina, estudiante, de género, ecológica,….
Ollanta Sí,…y seguir avanzando. Porque La Lucha Continúa.
Ya saben lo que dijo Evo Morales, en la ceremonia de Tiwanaco: “Pueblo de Bolivia, si me paro, ayundénme empujándome”.
Sería esperanzador que el Intiraymi 2006, fuera una celebración del triunfo de la esperanza de todo el pueblo peruano. Deseo que salga Un Nuevo Sol para el Pueblo Trabajador Peruano. Deseo que Ollanta Humala tenga que decir al pueblo peruano lo mismo que Evo Morales. Y sin embargo, ni Ollanta ni Evo son perfectos: sólo son personas que se creen lo que hacen y que son creíbles. Ni más ni menos.
Vicente Cervantes.
Reseña sobre el Partido Nacionalista Peruano, columna vertebral de Unión por el Perú
El Partido Nacionalista Peruano nace como alternativa política en Abril del año 2005, en el núcleo familiar del Comandante Ollanta Humala y su esposa Nadine Heredia, ambos miembros cofundadores. Las influencias asimiladas en sus entornos familiares y amicales a lo largo de los años precedentes así como en sus carreras; Ollanta en la militar y Nadine en la de comunicadora social, así como el ejemplo y la lectura obligada de intelectuales clásicos y contemporáneos, sus estudios conjuntos en Lima (Maestrías en Sociología) y París (posterior Doctorado en Ciencias Políticas) les dieron los fundamentos necesarios para emprender y encabezar un movimiento de cambio.
Dicha propuesta se va reforzando con la participación de peruanos comprometidos con el desarrollo nacional, expertos en los diferentes campos, sobretodo en los aspectos sociales, de economía, leyes, educación y salud, entre los que podemos citar a Félix Francisco Rojas, Raúl Morey, Carlos Torres Caro, Gonzalo García Nuñez, Edmundo Murrugarra, Daniel Abugattás, Félix Jiménez, Daniel Saba entre otros profesionales y peruanos coincidentes en la necesidad urgente del Proyecto de Nación.
Sin embargo, sus orígenes como Movimiento se remontan mucho tiempo antes, a raíz de la toma de consciencia de la sistemática desnacionalización del Perú. Es debido a la creciente desigualdad social y a la falta de dirección del Estado para construir un Proyecto de Nación que un movimiento, no solo peruano sino mundial, aparece criticando los modelos económicos neoliberales y las corrientes globalizadoras inhumanas que priorizan el mercado y los dividendos en desmedro de la justicia social y el bienestar de las poblaciones.
El Partido Nacionalista Peruano se basa en los aportes visionarios de pensadores como Víctor Raúl Haya de la Torre y José Carlos Mariátegui, quienes con sus planteamientos nacionalistas e integradores en el Perú y Latinoamérica, denunciaron el comportamiento imperialista de las superpotencias y la traición de sus cómplices en la oligarquías y grupos de poder locales. Asimismo, se comparte el análisis de nuestro renombrado historiador Jorge Basadre para plantear y creer en la posibilidad de desarrollo de nuestro Perú.
Ahora, intelectuales de nuestra época como Noam Chomsky y Joseph Stiglitz modernizan los términos, mostrando la evolución del concepto de imperialismo al de la globalización para el control de los mercados y los recursos fundamentales de los paises, con el continuo deterioro del patrimonio natural y cultural de las naciones. A ésta problemática se suma el modelo neoliberal propuesto por el consenso de Washington que no ha hecho más que incrementar la desigualdad y la pobreza, en beneficio de polos minoritarios representados por empresas transnacionales o grupos de poder locales, hipotecando el futuro de la grandes mayorías y atentando contra la propia democracia y los valores morales y humanos
Bajo éstos lineamientos, el Partido Nacionalista Peruano enarbola la construcción de un Estado-Nación, que refunde la democracia mediante una Segunda República, reconstruya las Instituciones del Estado, dignifique a los peruanos e integre a las Américas. En esa gran tarea no estamos solos, sino que formamos parte de todo un movimiento mundial que busca la igualdad y la justicia, que garanticen las condiciones necesarias para el desarrollo humano. Y en esa noble causa, convocamos a todos los peruanos y peruanas dispuestos y dispuestas a construir el futuro de nuestro Perú y el de las generaciones venideras. |
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