Volver página principal

La Verdad, Domingo, 23 de julio de 2006

LA TRIBUNA DE 'LA VERDAD'

Acaba el concurso, quedan las ideas

IGNACIO TORNEL

 

El 18 de mayo de 2005 la Asociación de Vecinos de La Paz propuso en asamblea vecinal, entre otras, la opción de buscar junto al Colegio de Arquitecto estrategias para impulsar la regeneración del barrio, con apoyo claro de los asistentes.

Como fruto del Concurso Internacional de Ideas nacido de esa colaboración, una docena de proyectos listos para regenerar La Paz demuestran un año después el trabajo de muchas personas, colectivos e instituciones por este barrio y sus vecinos. Habiendo reseñado el jurado la calidad de las obras, se abre una disposición mucho más amplia que la de designar unos ganadores. La ciudad recibe doce proyectos urbanísticos que aportan soluciones a la problemática compleja de un barrio.

Los proyectos presentados destacan por algunos aspectos comunes. Todos planifican la renovación profunda del barrio, abierto a la ciudad, con dotaciones modernas y en condiciones socioeconómicas sostenibles para sus vecinos. De hecho, muchos se concibieron mediante conversaciones y sesiones de trabajo con los propios vecinos, a pie de calle y en sus casas, quienes han mostrado una voluntad por participar y expresar sus aspiraciones muy distinta al estilo uniformado y procesional con que a veces nos sorprenden unos cuantos. Además, los proyectos defienden el desarrollo económico del barrio promoviendo el tejido empresarial y el empleo entre los vecinos, con las inversiones públicas y privadas precisas, algo imposible si un gran filántropo se adueña de los recursos para su beneficio exclusivo. La voluntad de renovación respeta profundamente las señas de identidad del vecindario, como aconsejan todos los expertos colaboradores nacionales e internacionales en este proceso. También, es de destacar el interés por las distintas realidades sociales, con especial énfasis en la atención a mayores y en la recuperación de la población joven. Las infraestructuras y servicios sociales, culturales, educativos y deportivos están presentes con fuerza para renovar las condiciones de vida en La Paz.

Frente a las promesas de alcanzar un determinado nivel de vida, al que la mayoría de vecinos actuales no podría ni llegar ni mantener y que acabaría por expulsarles de sus hogares, estos proyectos definen estrategias diversas para procurar a los ciudadanos una calidad de vida sensiblemente mejorada y acorde con su realidad, como defienden especialistas de distintos ámbitos profesionales y los propios vecinos entienden. No se trata sólo de ofrecer una vivienda valorada en tantos miles de euros para que uno tenga la sensación de enriquecerse sino de construir a la vez un barrio con todas las mejoras que merecen por derecho tanto los actuales como los nuevos residentes, que ojalá sean muchos de aquellos jóvenes que dejaron el entorno contra su voluntad por no encontrar condiciones para permanecer en él. Esta, y no otra, ha sido la tarea de la asociación de vecinos.

El Concurso de Ideas ha ayudado a evidenciar el abandono de La Paz por el Ayuntamiento. Eso explicaría quizá la injustificable actitud del máximo responsable municipal de no escuchar siquiera estas doce alternativas de trabajo, doce proyectos urbanísticos completos y complejos, listos para ser examinados, aplicados e incluso complementados entre si. La determinación del señor alcalde de Murcia por alentar el negocio privado a costa de bienes públicos ha puesto en marcha una táctica explícita para evitar la participación ciudadana en el debate: desde la negativa de los vocales del PP en la Junta Municipal Este a debatir en Pleno lo que todo el vecindario discute en la calle hasta el grosero «pues va a ser que no» del hospitalario señor Berberena en Pleno Municipal hace justo un año, más los intentos por negar la titularidad pública del suelo o evitar la libre concurrencia de empresas. Bajo el disfraz de «lo que los vecinos quieran» o «los vecinos mandan» se está negando a los ciudadanos la información, la opinión y, por tanto, la verdadera capacidad para comprender y decidir. Un guión muy conocido para «una operación acordada con complicidad».

En definitiva, todos los denuedos por acallar la reflexión pública sobre La Paz generada por el Concurso de Ideas han sido en vano. Quien pretenda despreciar semejante esfuerzo por resolver el problema de todo un barrio deberá hacerlo con la carga de irresponsabilidad que corresponde.

 

Ignacio Tornel es presidente de la Asociación de Vecinos de La Paz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Volver página principal