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Me están hurtando mi paisaje

 

La memoria humana es un producto de sensaciones varias de las que se nutren los sentidos. Cuando atravieso el Campo de Cartagena en determinadas fechas, mis células olfativas perciben aún ese inigualable olor del ‘pimiento de bola’ secándose en los zarzos de las eras, como paso previo a la elaboración del pimentón. Como antaño en mi infancia. Veo los restos de algunos molinos de viento, esos artilugios que tiempo ha batían sus aspas al viento para extraer con ayuda de los cangilones de las norias el aguadel subsuelo, o para realizar la molienda del trigo.Eran tiempos de una agricultura sostenible, incardinada en el medio. Pero que ya no lo es. El Trasvase Tajo-Segura determinó hace treinta años que aquel reseco Campo de Cartagena, un solar inhóspito durante siglos en virtud de las correrías de la piratería berberisca, se convirtiese en una reserva de hortalizas y frutas para consumo exógeno. Pero, pronto, ni siquiera eso. Alguien ha descubierto que los días de esta agricultura intensiva están contados. La carencia de agua y la previsible disminución de los subsidios agrícolas de la Unión Europea a corto plazo parecen condenar a la agricultura a constituirse en un sector residual. Hoy, ese Campo de Cartagena que la labor abnegada de sus agricultores fue transformando en un pequeño vergel, ha trocado las velas de sus molinos por las torres metálicas de las grúas que anticipan urbanizaciones sin cuento. Las encontramos por doquier a lo largo de la autovía de San Javier y, más escondidas a nuestra vista, en Sucina, Riquelme, inmediaciones del Garruchal… Miles y miles de metros cuadrados destinados a campos de golf y urbanizaciones, a veces aisladas del exterior con un muro de hormigón, como en la ‘La Torre’, cerca de Balsicas. Éste es el futuro, dicen. Una apuesta decidida por transformar radicalmente el paisaje. Pronto serán historia los vinos de La Palma y Pozo Estrecho que, aun sin denominación de origen, otorgaban una singularidad diferenciada a la comarca. Y los melones, sandías, pimientos y lechugas del Campo de Cartagena. Con la previsible irrupción de ciudadanos extranjeros atraídos por este desarrollo urbanístico desaforado, la vida de nuestros pueblos (La Palma, Pozo Estrecho, Balsicas, Roldán, Sucina, Avileses…) va a cambiar radicalmente. Siento que me están hurtando mi paisaje. Están cortando de raíz parte de mis vivencias infantiles, que forman parte de mi cultura.

Los empresarios manifestaban hace unos días su preocupación por las denuncias de esta profusión de ladrillo y cemento que están deteriorando la imagen de Murcia. En un documento en el que analizan las carencias infraestructurales de la Región (I+D+i, agua, transportes…) piden que cese la campaña de desprestigio que, según dicen, se han iniciado en la Región y fuera de ella. He echado un vistazo a ese documento. De él asumiría, cómo no, la necesidad de potenciar la investigación en I+D, la mejora de las comunicaciones ferroviarias con Madrid, la revisión de la red de carreteras, colapsadas en estos momentos (bien es verdad que en virtud de un modo de movilidad individual opuesto a la potenciación del transporte colectivo)… Pero, tanto la CROEM como las Cámaras de Comercio hacen una clara apuesta por el desarrollo urbanístico como motor de la economía regional, según las normas de la Ley del Suelo de 2001 (una Ley que, recordemos, declara urbanizable todo el suelo que no esté protegido). Echo en falta, sin embargo, una actitud del sector empresarial más proclive a la diversificación industrial como alternativa al monocultivo urbano-turístico-residencial, pues, si bien el sector de la construcción se muestra ahora pujante,no es garantía de futuro para nuestra Región.

En lo que al medio ambiente respecta, creo que hay que buscar fórmulas imaginativas que concilien el crecimiento sostenible y el turismo con la preservación de un entorno paisajístico que heredamos de nuestros ancestros y que tenemos la obligación moral de legar lo más intacto posible a las generaciones futuras.

Diego Jiménez

 

(LA OPINIÓN, 27-XII-05)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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