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INAUGURADA EN MURCIA LA EXPOSICIÓN “EL VOTO FEMENINO EN ESPAÑA”.
La muestra rastrea la larga lucha de la mujer por la consecución de sus derechos civiles y políticos.
Diego Jiménez. Murcia, 16-1-2007
La Comisión 8 de Marzo de Murcia se ha sumado a los actos reivindicativos del 75 aniversario de la consecución del voto femenino en España con una exposición de 63 paneles con fotografías y textos inaugurada el pasado día 15 en la sala de exposiciones de ‘Los Molinos del Río' y que podrá contemplarse hasta finales de este mes.
En la muestra se puede repasar la historia de la lucha por el sufragio en España y en varios países occidentales. La estructura de la exposición gira en torno a los siguientes temas: el movimiento sufragista mundial y la conquista del voto en Inglaterra y EEUU; un recuerdo de las organizaciones de mujeres y de las mujeres más destacadas a lo largo de los dos últimos siglos, como por ejemplo Belén Segarra de Ferrero, Concepción Arenal o Celsa Régis; un repaso a la vida cotidiana de las mujeres en el siglo XX; la figura de Clara Campoamor; un recorrido por la proclamación de la República en España y el debate parlamentario sobre el voto femenino, y la repercusión de la Guerra Civil española en la vida y en los derechos de las mujeres, destacando su papel en la misma, como milicianas y su reclusión en las cárceles.
Elaborada en 1981 por el Centro Feminista de Estudios y Documentación, con motivo del cincuenta aniversario del voto femenino y revisada y actualizada por el Instituto de la Mujer con motivo del citado 75 aniversario, en la exposición se destaca la labor por el sufragio en las Cortes republicanas españolas de 1931 de mujeres tan destacadas como Clara Campoamor, -la que con gran tenacidad logró que el articulado de la Constitución de diciembre de 1931 recogiera ese derecho-, así como Victoria Kent y Margarita Nelken.
A la inauguración acudió un nutrido grupo de personas. Destacamos la presencia de Rosa Peñalver, diputada regional del PSRM-PSOE, y Lola Hernández, secretaria de movimientos sociales y de relaciones con las ONG de este partido. Por IURM vimos a Esther Herguedas, candidata a la alcaldía de Murcia y responsable de la mujer en la dirección regional, la ex diputada regional Elvira Ramos, así como a Lola Sánchez, secretaria regional de organización. Por la Comisión 8 de Marzo se encontraban, entre otras mujeres, la profesora y escritora Fuensanta Muñoz Clares. La presencia masculina también se hizo notar, con nombres como Patricio Hernández y Antonio Campillo, del Foro Ciudadano, Paco Morote, del Foro Social, José Antonio Pujante, coordinador regional de IURM y candidato a la presidencia de la Comunidad Autónoma de Murcia, y José María Marín Martínez, secretario de política institucional de la dirección regional del PSRM-PSOE.
La presentación del acto corrió a cargo de Mercedes Noval, de la Comisión 8 de marzo. Comenzó agradeciendo al Instituto de la Mujer del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales la cesión de esta interesante exposición, para destacar asimismo “el esfuerzo realizado por las mujeres independientes y organizaciones que forman la Comisión 8 de Marzo: Foro Ciudadano de la Región de Murcia, Foro de la Mujer , ACSUR – Las Segovias, STERM La Intersindical, UGT, CGT, IURM Y PSRM-PSOE, que han hecho posible esta exposición”. A continuación, con una muy documentada exposición, recordó que “en el año 2006 se cumplió el 75 aniversario de la concesión por parte del Parlamento español del derecho al voto a las mujeres”, para añadir que “el derecho al voto, el poder elegir nuestro destino, nuestra política, fue negado durante mucho tiempo a las mujeres por el hecho de serlo y aún hoy se les sigue negando en países no democráticos”. Mercedes Noval aportó el dato de que “en 1931 con el advenimiento de la República se redacta una nueva Constitución en España, cuyo articulo 34 decía: “Los ciudadanos de uno y otro sexo, mayores de veintiún años, tendrán los mismos derechos electorales, conforme determinen las leyes”, matizando que “la discusión sobre la inclusión o no de este artículo en la Constitución y su aprobación por parte del Parlamento supusieron en aquel momento un importante acontecimiento para las mujeres españolas y un ejemplo a seguir para otros países”, por lo que “los antecedentes sufragistas y las circunstancias que rodearon este debate, así como el homenaje a su protagonista, Clara Campoamor, constituyen el objeto de esta exposición” . Para Mercedes, “detrás de cada paso hacia la emancipación de las mujeres, de cada logro, de cada avance en la consecución de sus derechos hay una mujer luchadora, nada nos ha sido regalado, la lucha de las mujeres ha sido y en muchos aspectos sigue siendo una lucha solitaria y así lo fue para Clara Campoamor. Ella junto con otras dos mujeres fueron elegidas diputadas para el parlamento en 1931, curioso esto, ya que podían ser elegidas pero tenían prohibido votar”, recalcó. “Clara Campoamor pasó a formar parte de la Comisión para redactar la nueva Constitución. Su humanismo, su creencia férrea en el feminismo y su clara convicción de la necesidad de conceder el voto a las mujeres la llevaron a asumir la responsabilidad de defender este derecho. Éstas eran sus palabras:
“ Yo señores diputados me siento ciudadana antes que mujer y considero que sería un error político dejar a la mujer al margen de ese derecho…La mujer española espera hoy de la República la redención…No cometáis un error histórico que no tendréis nunca bastante tiempo para llorar al dejar al margen de la República a la mujer…que está anhelante, aplicándose a sí misma la frase de Humboldt, de que la única manera de madurarse en el ejercicio de la libertad y de hacerla accesible a todos es caminar por ella.”
Recordó que “algunos grupos de mujeres de la época así como un incipiente movimiento sufragista estuvieron apoyándola, pero ante el Parlamento se encontró sola defendiendo esta causa, no la apoyó su propio partido (el Partido Radical) por miedo a que el voto de la mujer dañara los intereses de la República o favoreciera a las derechas, tampoco tuvo el apoyo de las otras dos diputadas, Victoria Kent, del partido Radical-socialista, y Margarita Nelken, del Partido Socialista, que, aunque convencidas de la necesidad de conceder este derecho, no lo apoyaron, movidas por la defensa de los intereses de la República y de sus propios partidos”. Para M. Noval, “los argumentos que se esgrimieron en el debate sobre el voto femenino (filosóficos, biológicos, culturales, religiosos y educacionales) resaltando la incapacidad de las mujeres y ridiculizándolas, así como el tono que se empleó en el mismo, por parte de algunos diputados intentando minimizar este tema, no dejan la más mínima duda de que las causas de las mujeres han sido a menudo ‘ninguneadas'. […] Campoamor pagó un alto precio, las izquierdas culpabilizaron al voto femenino de la pérdida de las siguientes elecciones, tuvo que abandonar su partido, le costó su carrera política y un fuerte agravio personal. Todo esto quedó reflejado en su libro: ”El voto femenino: mi pecado mortal” donde dice textualmente:
“Aislada de todos mis correligionarios y de mis afines en ideas de la Cámara , combatida con animosidad por todos, a veces sospeché que odiada por todos (y el porvenir me dio lamentablemente la razón en esa sospecha), sostenida tan solo por la minoría socialista que a más de votar defendió la concesión y por algunas personalidades aisladas sufrí arañazos o heridas en el trance, pero logré ver triunfante mi ideal. Todo lo doy por bien sufrido:”
M. Noval expuso que “nosotras creemos que en la figura de Clara Campoamor podemos tener un modelo en el que reflejarnos”, por lo que, al final de su exposición, pidió “un fuerte aplauso a la memoria de esta mujer y en agradecimiento a su labor”, palabras que fueron refrendadas, efectivamente, con un fuerte y prolongado aplauso del auditorio.
Al final del acto, se sirvió un ágape y el público asistente pudo observar con detenimiento la exposición.





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