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Ecuador: Protestan ante Congreso a favor de La Asamblea Constituyente

Ante la presión de los manifestantes para entrar en el Congreso la policía usó gases lacrimógenos, sin embargo no lograron repelerlos

Quito.- En medio de disturbios, partidarios del presidente izquierdista Rafael Correa irrumpieron hoy en los patios del Congreso para exigirle a los legisladores que allanen el camino a una consulta popular donde los ecuatorianos decidan si rechazan, o no, la instalación de una asamblea constituyente de plenos poderes.

El Congreso había iniciado su sesión, pasadas las 10.00 de la mañana para tratar la documentación remitida por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) sobre la convocatoria de la consulta popular para la Asamblea Constituyente, que el Gobierno remitió a ese organismo el pasado 15 de enero.

Una hora después, manifestantes procedentes del cercano Parque del Arbolito, donde se habían concentrado seguidores de grupos políticos, sociales, indígenas y estudiantes, partidarios del cambio propuesto por el Gobierno de Correa, empezaron a llegar a la zona del Congreso, coreando consignas contra los diputados y a favor de la Constituyente.

Los manifestantes también criticaban a los congresistas por haberse elevado ayer el sueldo en mil dólares, tres semanas después de bajárselo y asegurar que sería un periodo legislativo austero.

Cabe recordar que el Congreso tiene muy cuestionada su legitimidad, entre otras cosas, porque un amplio abanico de fuerzas de izquierda que dieron la victoria a Rafael Correa en las Elecciones Presidenciales, si embargo llamaron al voto nulo en relación con los diputados, lo que explica esa paradoja “aritmética-política”.

El mandato popular fué a favor de una refundación de la República del Ecuador, mediante la elaboración de una nueva Constitución, que deberá ser parida por una Asamblea Constituyente elegida al efecto.

Llamativamente, los partidos políticos tradicionales, que dominan el Congreso se oponen a una Consulta Popular (pronunciamiento directo del pueblo, democracia directa) el 18 de marzo próximo para ratificar esa decisión.

Siguiendo con los incidentes , la manifestación, que partió con una marcha de miles de personas, impidió a los diputados sesionar al interior del recinto del Legislativo y luego obligó a su salida precipitada.

El presidente del Congreso, Jorge Cevallos, optó por clausurar la sesión ante la "falta de garantías''. "Hay que velar por la integridad física de los señores diputados'', señaló a periodistas cuando salía del edificio, reseñó AP.

Ante los incidentes, la vocera del Ejecutivo, Mónica Chuji, aclaró que "las movilizaciones pacíficas son apoyadas por el gobierno, pero estamos en contra de la violencia y hay disposición del ministro de Gobierno, Gustavo Larrea, de que se va a controlar la violencia y los accidentes que se puedan generar''.

Todavía las autoridades no dan un balance de los disturbios.

Los miembros del Tribunal Supremo Electoral también decidieron suspender sus actividades de hoy, luego de conocer amenazas de que otros manifestantes oficialistas se dirigían a ese organismo.

Un contigente policial cercó el edificio del Congreso, pero ante la presión de los manifestantes que intentaban irrumpir en el recinto, los agentes usaron gases lacrimógenos que no lograron repelerlos. Minutos más tarde se sumaron al menos un centenar de policías para resguardar las instalaciones.

Imágenes de televisión mostraron policías, manifestantes y periodistas afectados por los gases y otros heridos por golpes de objetos.

La mayoría de manifestantes se dispersaron finalmente y sólo quedaron miembros de organizaciones estudiantiles de extrema izquierda y del llamado Movimiento Bolivariano, quienes forcejearon reiteradamente con efectivos policiales a quienes agredían con palos y piedras en su lucha por tomarse el Congreso.

Grupos de trabajadores, estudiantes, indígenas, militantes de partidos de izquierda y simpatizantes del presidente, se congregaron en varios puntos de la capital para desde ahí marchar por las calles con sus respectivas banderas y pancartas, hasta llegar al Congreso, en el centro de la ciudad.

Ellos dicen que este es el inicio de las jornadas de movilización a favor de la asamblea constituyente que, de instalarse, deberá redactar una nueva Constitución.

El mandatario había dicho el domingo en una cadena nacional que "únicamente la fuerza ética y moral del pueblo obligará a la partidocracia a obedecer a sus mandatarios''.

Pedro De la Cruz, líder de la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras, explicó que las manifestaciones buscan "darle el respaldo al presidente'' en su iniciativa.

"Son acciones pacíficas, pero pueden irse haciendo más duras, más combativas'', aseguró De la Cruz, antes de los incidentes.

Advirtió que "vamos a preparar acciones más firmes y contundentes en las provincias si no hace caso hoy día el Congreso''.

Una mayoría opositora en el Congreso con 70 de 100 diputados de partidos populistas y de derecha ha cuestionado la constitucionalidad de la propuesta de Correa y se anticipa que pudiera no aprobarla. Esa misma mayoría también domina el tribunal electoral, que según el presidente debería "acatar'' su decreto de convocatoria a referéndum.

"Esto tiene que ser un llamado a la unidad al pueblo ecuatoriano para decirle basta ya al Congreso y basta ya al Tribunal Supremo Electoral'', afirmó Mesías Tatamuez, dirigente sindical.

Correa enarboló la necesidad de una asamblea constituyente como propuesta central de su campaña electoral y defiende su iniciativa al destacar la contundente victoria en las elecciones frente al magnate bananero Alvaro Noboa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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