Ecuador: Gobierno condecora a Serrat
Joan Manuel Serrat recibe condecoración de Gobierno ecuatoriano
El Presidente de la República Rafael Correa impuso la Condecoración Orden Nacional al Mérito en el Grado de Oficial al cantautor español Joan Manuel Serrat, en reconocimiento a su dilatada trayectoria musical y poética que ha incentivado relaciones de fraternidad entre España y América Latina.

Las canciones y la poesía del artista catalán Joan Manuel Serrat han contribuido al respeto de las diversidades culturales y a la eliminación de la xenofobia. Han promovido el acercamiento fraterno entre los pueblos de España y Latinoamérica, méritos que son reconocidos por el Gobierno del Ecuador.
El Presidente Rafael Correa condecoró al cantautor en el Salón Amarillo del Palacio de Carondelet ante las autoridades del Gobierno Nacional, representantes de los países amigos y personalidades vinculadas al mundo de la cultura, invitados al acto.
Serrat: poeta, juglar, riguroso, humano, genio y mago del “verso claro”, consecuente, coherente, seductor, “mamón catalán”, querido, admirado, adorado, venerado, luchador, hermano.
Hace ya 36 años de su primera aparición en el circuito artístico mundial. Anda cercano a los 58 años, y se mantiene en el olimpo de los mitos vivientes, de las leyendas intemporales. Ha rendido a sus pies a tronos y dominaciones: nadie ha podido resistirse a su ascensión al reino de los elegidos. Fue un o de los pioneros de lo que se dio en llamar la “Nova Cancó” catalana.
Es de una familia humilde, dentro del bando de los perdedores de la guerra civil española. Ello marcó decididamente muchas de sus actitudes futuras.
1964, Serrat entra a formar parte del nùmero 13 en el movimiento “Els Setze Jutges” (Los dieciséis jueces). Se trataba de un grupo de cantantes que defendía su derecho a cantar en catalán, hecho que estaba vetado por el franquismo.
En 1971 publica uno de sus discos más importantes: “Mediterráneo”. Para entonces Serrat se había convertido en uno de los principales símbolos de la libertad, tanto en España como en América Latina.
Joan Manuel condenó públicamente los últimos fusilamientos del franquismo. En España se orquestó una campaña de desprestigio hacia Serrat, se prohibió la radiodifusión de sus canciones, se retiraron de la venta sus discos, y se dictó la obligada orden de busca y captura con objeto de aplicarle el artículo 132 del Código Penal. Todo ello hizo que Serrat pasara a ser un exiliado más, un refugiado político, lo que le obligó a permanecer fuera de España por un total de once meses.
En 1976 tras conceder el Rey Juan Carlos la amnistía, Joan Manuel Serrat llega al aeropuerto de Barcelona el viernes 23 de agosto, procedente de París.
Con la llegada de la democracia, Serrat se convierte en abanderado de las libertades, participa en muchos de los actos y reivindicaciones que tuvieron lugar en esas fechas, apoyando al PSOE. El mito comienza a adquirir consistencia.
En 1983 realiza una gran gira por Sudamérica excepto en Chile, donde es censurado por Pinochet. J.B/ Prensa Presidencial.
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