Zelaya anuncia que vuelve para Honduras
El presidente depuesto de Honduras Manuel Zelaya ha pospuesto su regreso a Tegucigalpa, previsto para mañana jueves, para no "entorpecer" la gestión de la Organización de Estados Americanos (OEA) que dio un plazo de 72 horas al Gobierno de facto para que restaure el orden democrático en ese país. Mientras el nuevo Gobierno liderado por Roberto Micheletti insiste en que Zelaya será encarcelado si pisa suelo hondureño, el mandatario depuesto ha viajado a Panamá para asistir a la toma de posesión del empresario Ricardo Martinelli como nuevo presidente.
La comunidad internacional no está dispuesta a aceptar a Micheletti como nuevo jefe de estado de Honduras. El Gobierno español ha decidido llamar a consultas a su embajador en Honduras, Ignacio Rupérez. Según ha informado el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación en un comunicado, esta medida se ha tomado con "la esperanza de que ello contribuya, en el marco de los esfuerzos internacionales en curso, al restablecimiento de la institucionalidad democrática" en dicha República hermana.
El jefe de la diplomacia española, Miguel Ángel Moratinos, ya anunció ayer que propondría a la Unión Europea (UE) la llamada a consultas de sus respectivos embajadores en Tegucigalpa en señal de protesta por la "ruptura del orden constitucional" en Honduras. El ministro explicó que este gesto se ha hecho "necesario y urgente para mostrar la firmeza de la UE" ante "la ruptura del orden constitucional" en el país centroamericano. De hecho, después del gesto español, los países de la Unión Europea han anunciado que deciden suspender las negociaciones para un acuerdo de asociación con Centroamérica debido al golpe de Estado en Honduras, aunque esperan "retomarlas lo antes posible", según informan fuentes comunitarias.
Francia ha seguido el ejemplo de España. El ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, también ha llamado hoy a consultas a su embajador en Honduras, sumándose a los esfuerzos internacionales para restablecer la democracia en Tegucigalpa. Tras reiterar su firme condena de los acontecimientos de los últimos días en territorio hondureño, el jefe de la diplomacia gala ha subrayado en la misma declaración que "el futuro de Honduras y de esa región es indisociable de la democracia".
La llamada a consultas es una herramienta diplomática de la que disponen los Gobiernos para mostrar su fuerte rechazo y malestar ante alguna actuación del Estado ante el que está acreditado el embajador al que se llama. Supone una retirada temporal de este representante hasta que se solucione el incidente.
72 horas de plazo
La Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) ha exigido hoy en una resolución común al nuevo Gobierno hondureño la restitución del depuesto Manuel Zelaya en un plazo de 72 horas, mientras España y Francia han llamado a consultas a su embajador en el país centroamericano.
Los Estados miembros de la OEA se han reunido para la búsqueda de una respuesta unánime a la crisis desatada tras el golpe de Estado perpetrado por los militares el pasado domingo en Honduras. La OEA ha amenazado al nuevo Gobierno, encabezado por Roberto Micheletti, con la expulsión de Honduras del seno de la organización si no restituye a Zelaya.
Según ha afirmado el subsecretario de Estado de Estados Unidos para América Latina, Tom Shannon, el depuesto mandatario es "el presidente legal y constitucional" del país. EE UU no se reunirá con el Gobierno de Micheletti ni tampoco recibirá a los emisarios que éste enviará a Washington. Por su parte, el subsecretario general de la OEA, Albert Ramdin, ha alegado que el organismo regional tampoco planea negociar con el nuevo mandatario.
Micheletti desautoriza a los diplomáticos
Por otra parte, el nuevo presidente de Honduras, Roberto Micheletti, ha desautorizado esta madrugada (hora española) a los embajadores en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la OEA, Jorge Arturo Reina y Carlos Sosa, y ha anunciado su destitución. Además, el Gobierno interino ha informado de la ampliación del toque de queda al menos hasta el próximo viernes, según recoge el diario La prensa .
Reina y Sosa, ambos nombrados por el derrocado presidente Manuel Zelaya, están para Micheletti "totalmente desautorizados". "Este Gobierno no los reconoce como miembros de esas dos representaciones internacionales", ha declarado a la prensa el gobernante designado el domingo tras la expulsión de Manuel Zelaya como mandatario.
"A Reina y Sosa se les enviaron las notificaciones, que sabemos que llegaron, pero no se entregaron, y los dos se dedicaron a atacar a este nuevo Gobierno", ha señalado Micheletti. Ha agregado que está analizando las candidaturas de ex cancilleres y otros diplomáticos para nombrarlos en las embajadas en la ONU y la OEA, donde el depuesto presidente Zelaya ha comparecido para explicar su situación después de que los militares lo derrocaran.
Micheletti ha resaltado que enviará emisarios a EE UU y remitirá notas a organismos internacionales y embajadas en Tegucigalpa para que "tengan conciencia de lo que aquí ha pasado". El nuevo presidente hondureño en una entrevista concedida ayer al diario EL PAÍS aseguró que si "Zelaya regresa a Tegucigalpa, será detenido".
Ampliado el toque de queda
El Gobierno ha anunciado que persistirán hasta el viernes los límites a los movimientos entre las 21.00 y las 5.00 hora local. El toque de queda ha obligado a suspender algunos vuelos y a modificar el horario de otros en los aeropuertos desde el pasado domingo. Algunos vuelos se han tenido que suspender y otros que modificar.
Asimismo, el personal de las distintas terminales de transporte en autocar recomienda a los viajeros que se informen previamente de los posibles cambios que haya podido sufrir el horario de sus autobuses.
Público.es
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, ha anunciado este martes que este jueves regresará, arropado por la comunidad internacional, a Tegucigalpa, de donde fue expulsado el domingo por el Ejército y donde hoy se registraron los primeros choques entre la policía y los seguidores del mandatario destituido.
"Voy para Tegucigalpa el próximo jueves. Que me espere el pueblo, que me espere el Ejército y los que quieren sacrificar este sistema" democrático en Honduras, aseguró Zelaya en una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) celebrada en Managua.
Zelaya dijo que volverá a Tegucigalpa procedente de Estados Unidos , a donde partirá mañana para participar en una sesión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, y otra de la OEA en Washington, y pidió al titular de este organismo, José Miguel Insulza, y a los presidentes que quieran que lo acompañen.
Legitimidad no reconocida
Mientras tanto, se estrechaba el cerco internacional al nuevo mandatario , Roberto Micheletti, cuya legitimidad aún no ha sido reconocida por ningún país, y se producían los primeros choques entre la policía y simpatizantes de Zelaya en los alrededores de la Casa Presidencial.
Fuerzas policiales lanzaron gases lacrimógenos contra cientos de manifestantes que exigían el regreso del gobernante electo democráticamente, expulsado ayer por el Ejército del país y destituido por el Parlamento.
Los agentes desalojaron varias barricadas
Los agentes, apoyados por dos helicópteros, desalojaron varias barricadas que habían levantado los manifestantes y detuvieron a un número indeterminado de personas que organizaciones sociales cifran en alrededor de una treintena.
Los heridos superaron la veintena, según confirmaron fuentes de un hospital cercano a la sede de Gobierno, a donde fueron llevados la mayor parte de los lesionados.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denunció las limitaciones a la labor de los medios de información en Honduras, la suspensión temporal de las señales de radio y televisión estatal, y las agresiones de periodistas por parte de los simpatizantes de Zelaya.
Toque de queda
Entretanto, Micheletti, que hasta ayer era titular del Congreso, tomó juramento a cinco ministros de su Gobierno.
El nuevo presidente, que tras asumir el cargo por decisión del Legislativo anunció un toque de queda de 48 horas , dijo hoy que emprenderá una campaña para "demostrar (...) que esto no ha sido un golpe de Estado ", sino "una sucesión constitucional".
Sin embargo, ningún país parece dispuesto a reconocer este argumento, pues la condena internacional al derrocamiento, que prácticamente todos han calificado como "golpe de Estado", ha sido hasta el momento unánime.
Organismos como la ONU, la OEA, la Unión Europea, la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el Grupo de Río, la Alianza Bolivariana de las América (ALBA) o el Mercosur, y Gobiernos como los de Estados Unidos, Brasil, Venezuela, Cuba o España han solicitado la restitución de Zelaya en la Presidencia de su país.
Apoyo a Zelaya

La capital nicaragüense, a donde viajó también el depuesto mandatario hondureño, fue escenario de sendas reuniones de la ALBA, el Sistema de Integración Centroamericana (SICA), y el Grupo de Río.
La ALBA, a la que se integró Honduras el año pasado, encabezó nuevamente las reacciones al nuevo Gobierno y sus miembros anunciaron la retirada de sus respectivos embajadores en Honduras hasta que los responsables del "golpe de Estado" depongan su actitud y restituyan a Zelaya.
La medida había sido propuesta por el jefe de Estado brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, para quien "el aislamiento de Honduras, mientras no tenga un presidente democráticamente electo en el poder, es una decisión de todos los foros de América Latina".
La decisión de la ALBA fue secundada por los países del SICA, organismo integrado por las naciones de Centroamérica y la República Dominicana, una medida que algunos ya comenzaron a aplicar.
Batalla campal
Turba que exige reintegro de Manuel Zelaya en el poder se tomó calles cercanas a casa de gobierno, se enfrentó a policías y militares y hasta saqueó algunos negocios aledaños 29.06.09 - Actualizado: 29.06.09 10:58pm - Redacción: diarioelheraldo
Por momentos los manifestantes parecían dominar la contienda, pero la Policía y el Ejército retomaban fuerza y los dispersaban.
Así lucharon, por espacio de tres horas, la turba de inconformes que exige la reincorporación de Manuel Zelaya en el gobierno y la autoridad frente y a inmediaciones de Casa Presidencial.
La violencia llegó al extremo que los protestantes dispararon balas contra los elementos del orden, quienes para defenderse contestaron de la misma forma.
En horas de la noche se especuló que una persona había muerto, pero la versión no se confirmó.
Lo cierto fue que dos soldados y un policía resultaron gravemente heridos, mientras que por el bando de los protestantes hubo decenas de lesionados que fueron atendidos oportunamente por ambulancias de la Cruz Roja.
Los seguidores de Zelaya primero se apostaron frente a Presidencial, quemaron llantas y gritaban por el retorno de ex gobernante.
Pero después, cerca de la 1:00 de la tarde, los manifestantes se tomaron varios accesos del bulevar Juan Pablo II.
Esto provocó que un contingente de policías los obligara a quitarse usando bombas lacrimógenas y balas de goma.
La turba contestaba con piedras, pero muchos aprovechados no perdieron oportunidad de sacar ganancia de la confusión y saquear algunos negocios.
Otros establecimientos quedaron con los vidrios rotos.

Empleados de algunos comercios salieron en medio de la confrontación, pero algunos compañeros prefirieron usar de refugio sus trabajos con el temor que los violentos entraran a robar y golpearlos.
Como juego del gato y el ratón, los policías lograban dispersar el mar de gente, pero éstos se tomaban otra vía y esperaban a que los uniformados se fueran confiados de que todo estaba bajo control para volver.
Para frenar la acción policial, los protestantes se hicieron un nudo y contragolpearon con todo, lo que obligó a reforzar la presencia policial y agregar militares.
Fue necesario también el uso de tanquetas que disparaban gas pimienta para detener finalmente la turba. La lluvia que cayó después ayudó a calmar los ánimos de los inconformes que finalmente se retiraron.
Fiscales del Ministerio Público se apersonaron a la zona para tomar nota de los hechos.
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