Más mujeres se suman contra el SAP (Síndrome de Alineación Parental).
Desde muchos puntos de la geografía española, las madres comienzan a organizarse contra un sistema machista, vilmente organizado desde diferentes ámbitos judiciales, y sociales sustentado por el poder de algunos hombres que utilizan su influencia para hacer valer cualquier método que impida la igualdad de derechos en las personas, independientemente del sexo que tengan.
Un sistema corporativista de protección mutua entre un sector de profesionales de la psicología, otro sistema clientelar basado en subvenciones a los Centros de Encuentros, y además, y más fuerte motivo, el gran temor de las madres a ser alejadas de sus hijos/as por desobediencia a lo que un juez sentencia, con dudoso beneficios para los menores; hacen que estos casos estén tardando mucho en salir a la luz, de manera contundente.
A pesar de estas trabas, últimamente, aunque de forma aislada, están apareciendo sentencias de revocación de condena por desobediencia a madres cuando no llevan a sus hijos/as a los Puntos de Encuentros, por la negativa del niño a ver a su padre.
¿Qué haría usted si su hijo le dice llorando que no quiere ver a su padre?
¿Qué haría usted si su hijo le dice que prefiere morir antes de ver a su padre?
Y teniendo, por ejemplo como referencia malos tratos por parte del padre a la madre, e incluso malos tratos del padre hacia el hijo/a?
Sin duda, cualquier madre, se le quebraría el corazón:
Por un lado la amenaza de 1 año de prisión por desobediencia al no llevar a su hijo/a a ver a su padre, luego la amenaza de quitarles la custodia, y suma a ello la referencia de mal trato.
Si desobedece puede ser peor, puesto que su hijo/a podría pasar a la custodia de un maltratador.
Parece, que esto no puede ser así, pero SI , lo es, y está pasando.
¿Cómo arrastras a un niño/a de 7, 8 e incluso 12 años a ver a su padre? ¿Lo atas?, llamas a la grúa?, a la policía? Quien tenga un adolescente en casa lo puede decir, y más cuando vive una situación de angustia.
Definición del SAP
Síndrome de Alienación Parental (SAP) un trastorno que surge, en su primera manifestación es una campaña de difamación contra uno de los padres por parte del niño (generalmente se usa en procesos judiciales contra la mujer). El fenómeno resulta de la combinación del sistemático adoctrinamiento de uno de los padres y de las propias contribuciones del niño dirigidas a la vilificación del progenitor objetivo de ésta campaña denigratoria".
Este síndrome se usa mayoritariamente, para condenar a las madres, y en defensa del padre (en muchos casos maltratador). Es considerado por muchos profesionales como fraude pseudo-científico
Lo que podemos decir del SAP
El SAP no ha sido reconocido por ninguna asociación profesional ni científica, habiendo sido rechazada su inclusión en el DSM-IV por la Asociación Americana de Psiquiatría, y en la CIE-10 de la OMS. Estas y otras instituciones que priman los objetivos clínicos y de investigación, basan la inclusión de una nueva entidad diagnóstica en la existencia de sólidas bases empíricas, no cumpliendo el SAP ninguno de los criterios necesarios.
Asociación Americana de Psicología (APA)
Según una declaración de 1996 de la Asociación Americana de Psicología (APA) no existe evidencia científica que avale el SAP. Esta Asociación critica el mal uso que de dicho término se hace en los casos de violencia de género. En su informe titulado la Violencia y la Familia, afirma: "Términos tales como "alienación parental" pueden ser usados para culpar a las mujeres de los miedos o angustias razonables de los niños hacia su padre violento". La Guía de Evaluación para jueces de los casos de custodia infantil en contextos de violencia doméstica, editada por el Consejo nacional de Juzgados Juveniles y de Familia, creado en EE.UU. en 1937, advierte en su edición de 2006 sobre el descrédito científico de dicho síndrome.
El inventor de la alineación: Richard A. Gardner
Es sobradamente conocido que quien acuñó el término fue Richard A. Gardner, definiéndolo como un proceso destinado a romper el vínculo de los hijos con uno de los progenitores (casi siempre referido al padre y protagonizado por la madre) y según el citado Gardner es un proceso de alienación que únicamente puede ser combatido por una terapia de desprogramación.
Buenos Profesionales de médicina y salud mental expresaron que ideología que sustenta el SAP es abiertamente pedófila y sexista.
La "popularidad" e invocación que de este denominado síndrome se está realizando en los últimos tiempos, y las (calificadas como) peligrosas consecuencias que está llegando a tener en relación con los procesos de separación y divorcio, llevaron a que en diciembre de dos mil siete un muy numeroso grupo de solventes profesionales de Medicina y Salud Mental suscribieran un manifiesto "ante el fenómeno psicológico-legal del pretendido "síndrome de alienación parental", en el que, entre otras afirmaciones, se expresa de forma contundente que la "ideología que sustenta el SAP es abiertamente pedófila y sexista", siendo un instrumento de peligroso fraude pseudo-científico, que está generando situaciones de riesgo para los niños, y está provocando una involución en los derechos humanos de los menores y de sus madres (mujeres)".
Asociación Española de Neuropsiquiatría, advierte del peligro
En cualquiera de las disertaciones y/o cursos que, sobre la cuestión pueden seguirse, se hace mención a la actitud e ideología de su "creador" o formulador, puesto que es igualmente "popular" que éste escribió cuestiones que se han asociado con esa imputada pedofilia (Gardner, True and false accusations of child sex abuse, 1992, p. 549) y el enfoque de la madre (mujer) como alienadora y que hace invisible al padre. Los riesgos de la asunción de esta teoría y de la práctica de la terapia indicada por su creador y seguidores han sido igualmente advertidos por la Asociación Española de Neuropsiquiatría ("La construcción teórcia del Síndorme de Alienación Parental de Gardner (SAP) como base para cambiso judiciales de la custodia de menores- Análisis sobre su soporte científico y riesgos de su aplicación").
Modo de violencia contra la mujer
Son cada vez más numerosos los profesionales de las psicología y psiquiatría que valoran la formulación del síndrome como un modo más de violencia contra la mujer, y que recuerdan que "La ciencia nos dice que la razón más probable para que un niño rechace a un progenitor es la propia conducta de ese progenitor. Etiquetas como el "SAP" sirven para desviar la atención de estas conductas (Dr. Paul Fink) y olvidan que la ambivalencia o el rechazo hacia un progenitor puede estar relacionada con muchos factores diversos" (Dr. Gaber); sin embargo, su imputación y formulación está sirviendo para culpabilizar a las madres de conductas "anormales" de los hijos.
Conclusión
Un debate está en las puertas.
Las madres se están organizando para luchar contra esta injusticia, y muchas mujeres que no tienen ese problema están dispuestas a dar la cara. Quienes tengan responsabilidad en esto, tienen que ponerse a trabajar, y nos referimos a Juzgados, legisladores, psicólogos, abogados, etc., porque este tema pronto saldrá a la palestra.
"Lorente, quien repasa las raíces del machismo y su pervivencia en el tiempo, sostiene que existe un posmachismo que ha generado nuevos mitos sobre las mujeres. Entre estos, cita el síndrome de alienación parental (SAP) o la defensa de la obligatoriedad de la custodia compartida. Para el experto, estos argumentos surgen de una reacción del patriarcado que reivindica un igualitarismo que no igualdad para "presentarse como víctima o hacer referencia a situaciones de discriminación o a las dificultades para desarrollarse como padres".
Lorente: Delegado contra la violencia de género
Libro para comprar de Lorente:
Los nuevos hombres nuevos (Destino), un ensayo que acaba de llegar a las librerías y en el que el experto analiza los obstáculos que aún impiden alcanzar la igualdad.
Los maltratadores tiran abajo la lucha de otros hombres honestos
Hay sentencias que amparan al maltratador demostrado, en donde el SAP se usa para atacar a la madre.
Los delincuentes saben donde están los agujeros de la ley, y sus abogados más.
La ley muchas veces no tiene en cuenta al menor.
Las falsas denuncian de mujeres tiran abajo las luchas de la propia mujer
El sentido común faltan en muchas decisiones judiciales, la lentitud es de por sí una injusticia, y el clientelismo un cáncer
En una época marcada por la desconfianza hacia la clase política y por una compleja situación económica que tiene sus raíces, entre sus muchas vertientes, en una negligencia de lo público en la supervisión del interés de unos pocos a costa del bienestar de los muchos, reflexiones como las de Emilia Caballero, adjunta primera del síndic de Greuges de la Comunidad Valenciana, publicada en este diario el 23 de marzo en la tribuna de opinión, resultan reconfortantes para la ciudadanía.
Ella es uno de los primeros cargos públicos a escala nacional en denunciar públicamente la instrumentación que, por parte de una serie de sectores con intereses ajenos al bienestar colectivo, se está haciendo de una falacia psicolegal denominada «síndrome de alienación parental» y abreviada SAP. Desacreditado jurídica y psicológicamente hace décadas en los EE UU el presunto SAP se ha demostrado como una forma de victimizar nuevamente a las mujeres en casos de violencia de género. Así, el SAP está siendo utilizado en procesos legales para sembrar dudas sobre la idoneidad de la mujer como madre y para desactivar acusaciones de violencia de género.
Igual que en sus orígenes hace más de 20 años en los EE UU el SAP era un artefacto destinado a sembrar la duda en causas de abuso sexual infantil cometidos por hombres, trasladando la carga de la prueba desde el abusador a la madre del niño/a abusado, hoy en España intenta hacerse lo mismo pero en casos de violencia de género. El CGPJ ya ha emitido recomendaciones sobre su desestimación, pero continúa apareciendo y siendo aceptado en juicios. ¿Cuántas Emilia Caballero serán necesarias antes de que reconozcamos lo que ya llevamos décadas sabiendo?
Andrés Montero Gómez
Instituto de Psicología de la Violencia