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LORCA
Más de 300 personas se manifiestan en contra de la ubicación del parador
Los manifestantes realizaron una marcha a pie hasta el Castillo, donde leyeron un manifiesto en defensa del patrimonio y colgaron pancartas de repulsa
T. M. M./LORCA
«Si esta torre desapareciera, el aspecto de la población cambiaría, nos parecería que no era nuestra Lorca. Desde todas partes se divisa su elevadísima y fuerte traza. Ella nos despide cuando marchamos, nos recibe antes que nuestros familiares y amigos cuando volvemos, nos acompaña en toda ocasión recortándose solemne y fuerte en el espacio. Y da el último, mudo y enigmático saludo al que abandona la vida». Con estas palabras escritas por el cronista lorquino Espín Rael en el año 1925, y leídas ayer por Ana Olga Meca, miembro del Foro Ciudadano de Lorca, concluía la manifestación en contra del emplazamiento del parador de turismo en el interior del Castillo.
Más de 300 personas -150 según la Policía Local- se sumaron a esta jornada de protesta con camisetas y pegatinas en las que se podía leer Sí al parador, pero ahí no.
A las diez y media de la mañana partía de la plaza de España la concentración hasta el mirador de la alcazaba, donde se leyó el manifiesto de repulsa.
La marcha estaba organizada por Izquierda Unida y por el Foro Ciudadano de Lorca que eran los que encabezaban la comitiva.
Tras ellos, otras tres pancartas que juntas formaban una frase que. para los manifestantes de ayer. es toda una solicitud de aliento: «Salvemos nuestro Castillo».
Grandes y pequeños se enfundaron las camisetas diseñadas para la ocasión en las que el escudo de Lorca había sido retocado y junto a la torre de la ciudad aparecía dibujado el edificio de la infraestructura turística actualmente en construcción.
No hubo entrada al recinto donde se encuentra el inmueble, como se había pensado en un principio. Los manifestantes se limitaron a colocar las pancartas en la valla que protege la entrada al Castillo y al parque temático.
En el camino se hicieron varias paradas para que los participantes se refrescaran con el agua previsto la organización.
Durante el trayecto se entonaron algunos gritos pero el silencio fue nota dominante, interrumpido sólo por los comentarios de los asistentes entre los que se encontraban algunos representantes de colectivos sociales de Murcia y profesores y catedráticos de historia.
Entre las anécdotas, la mala pata del portavoz del grupo municipal de IU, José Antonio Pujante, quien no pudo realizar la marcha a pie por una lesión en la pierna que le obliga a llevar muletas. Pasadas las doce del mediodía, la concentración tocó a su fin.
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