|
Un grupo decristianos de la iglesia de base, queremos decir a la opinión pública, nuestro total desacuerdo ante la manifestación del próximo sábado, convocada por la jerarquía católica y apoyada por su acólito el Partido Popular, para defender a la familia. Que sepamos la familia no corre ningún peligro, ni está amenazada por nada ni nadie y por tanto no es ese el motivo de la misma, sino los matrimonios entre personas del mismo sexo, pretexto de tal índole, les vale para echarse a la calle, no otros.
¿Por qué no dicen la verdad?, ¿por qué ponen a la familia como excusa?. Desde hace años, el Estado va haciendo esfuerzos para ayuda a la familia, aunque no son suficientes, habría que hacer más, pero no mientan, no sigan el ejemplo del Partido Popular, al que la sociedad pasó factura por sus mentiras, y a la iglesia ya se la está pasando, cada vez menos jóvenes en las iglesias, las estadísticas están ahí para verlo. No confundan a la opinión pública, la manifestación del sábado es contra la ley que permitirá en un futuro a las parejas del mismo sexo vivir su amor libremente sin tener que avergonzarse por ello, dejando de ser ciudadanos de tercera por su tendencia sexual. “Nadie podrá ser discriminado por razón de sexo, raza o creencia”, reza nuestra Carta Magna, a lo que habría que añadir “ni por tendencia sexual”, ahora que se va a modificar.
Señores obispos, eso es lo que hacen ustedes, discriminar, rechazar, condenar y a poco que nos pongamos quemar en la hoguera, en vez de seguir el ejemplo de Jesús de Nazaret, que acogía, perdonaba y amaba sin condición alguna.
Bajo este montaje subyace otra gran cuestión: una la iglesia que no quiere desprenderse de los privilegios y prebendas seculares que la mantienen en el poder, con el agravantede que con una mano pide y con la otra golpea.
Ante las continuas guindas que la jerarquía eclesial, a su mas alto nivel, se deja caer a diario en los distintos medios, deseamos afirmar que nadie se podrá atrever a llamar fundamentalista al Islam, cuando la iglesia católica sigue inamovible en posturas decimonónicas y en un fundamentalismo eclesial emergente, en vez de abandonarposturas dogmáticas, dejar el poder y ponerse al servicio de los más pobres y no servir a ricos y a poderosos, sino a pobres y desvalidos, como nos enseña Jesús de Nazaret, único maestro al que seguir.
Para concluir unas preguntas, ¿por qué no actuó la iglesia con la misma determinación en la manifestación celebrada hace unas semanas en Madrid contra la pobreza?, ¿por qué no laconvocó y la encabezó? ¿por qué no alentó e invitó a su participación?. “Bienaventurados los que eligen ser pobres porque esos tendrán a Dios por Rey.”
José Atº García Baños. Antonio Cano Lax
y un grupo más de cristiano de la Iglesia
|