El precio de vivienda crecerá un 12 por ciento en 2005 y se normalizará en cuatro años, según un estudio
Europa Press
Jueves, 12 de mayo 2005
El precio medio de la vivienda crecerá un 12,2 por ciento en 2005, lo que supondrá una ralentización respecto al incremento del 17,4 por ciento del año pasado, según un estudio de Grupo Planner, Analistas Financieros Internacionales y la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima), que cifra en un 9,3 por ciento el encarecimiento para 2006 y subraya que esa moderación continuará hasta que se produzca una "normalización" de los precios -con una subida cercana a la de la inflación- en un plazo de tres o cuatro años.
El estudio, que fue presentado por el secretario general de Asprima, José Manuel Galindo; el director de Analistas Financieros Internacionales, Angel Berges, y el director de Proyectos de Planner, Juan Ramón Sánchez, añade que la demanda de vivienda se situará en torno a las 484.000 unidades al año en el próximo quinquenio, correspondiendo unas 300.000 a vivienda principal y alrededor de 177.000 a secundaria.
Serán precisamente la lentitud del sector en adaptarse a esas nuevas cifras de demanda y el gran número de compradores que ya accedieron en los últimos ejercicios a un hogar dos factores clave de la moderación de precios prevista por los impulsores de este informe.
No obstante, el estudio señala que, a pesar de esos cambios, la demanda continuará siendo "fuerte". En ese sentido, indica que la nueva estructura de los hogares españoles, con una media de miembros por vivienda que bajará desde 2,85 en 2004 hasta 2,63 en 2010, y el deseo de comprar una casa por parte de los inmigrantes, que abandonarán el alquiler tras los actuales procesos de regulación, serán elementos explicativos del mantenimiento de esa fortaleza.
A ese respecto, José Manuel Galindo recordó que actualmente el 75% de los hogares extranjeros de la Comunidad de Madrid viven alquilados, lo que supone una importante bolsa de posibles futuros compradores.
MAS ESFUERZO Sobre la accesibilidad a una vivienda, la investigación apunta que el esfuerzo que hacen los españoles "se está endureciendo": en 1999, el 19% de la renta de los compradores se destinaba a la compra de la casa, mientras que en 2004 ese porcentaje ascendió al 25%.
Sin embargo, las condiciones crediticias de los bancos nacionales hacen que, en términos comparados, los niveles de esfuerzo financiero de las familias españolas sean "significativamente" menores que en países europeos con viviendas relativamente más baratas, como Francia o Italia.
Si bien este estudio hacía hincapié en ediciones pasadas en que el "boom inmobiliario" no era un fenómeno exclusivamente español, en el informe presentado hoy se apunta que actualmente España "se queda sola" manteniendo tasas de crecimiento elevadas desde principios de esta década, especialmente desde la fuerte subida de tipos de interés dictada por los bancos centrales de Reino Unido y Australia.
ALQUILERES FRENTE A HIPOTECAS Por otro lado, los representantes de Asprima y Planner apuntaron que la importancia del alquiler seguirá siendo pequeña hasta que se solventen problemas para este mercado como la política fiscal que premia la compra frente al arrendamiento, la inseguridad jurídica que padecen los propietarios o la gravosa fiscalidad para los promotores patrimonialistas, obstáculo éste que podría ser superado por las medidas recogidas en el Plan de Dinamización de la Economía.
Galindo hizo hincapié además en que en la actualidad el pago mensual de alquiler representa en España en torno al 85% de la cuota hipotecaria, lo que justifica la preferencia por la compra.
El BCE constata que la vivienda registra en la eurozona las mayores subidas de precios en una década
El banco sigue viendo contenidas las presiones inflacionistas, pero vuelve a advertir sobre la escalada de precios del petróleo
Estrella Digital/ Efe
Fráncfort
El aumento de los precios de la vivienda fue elevado en toda la eurozona en el 2004 y se acercó a los valores tope alcanzados a comienzos de los años noventa, afirmó ayer el Banco Central Europeo (BCE) en su boletín de mayo. La entidad calcula que el precio de la propiedad destinada a residencia en el área aumentó un 7,2% el año pasado, tras crecer un 7% en el 2003 y agrega que este es el quinto año consecutivo de incrementos en la región de entre el 6 y el 7%.
El BCE apunta también que entre 1999 y 2004, los precios de la vivienda subieron entre 3 y 5 puntos más que el IPC en un período que siguió a un patrón moderado de incrementos, de menos del 3%, entre 1993 y 1998. Sin embargo, el instituto europeo precisa que la evolución en conjunto de los precios de la vivienda en la zona euro encubre "disparidades sustanciales" en los países miembros.
"Entre 1999 y 2004, España, Francia, Grecia, Holanda e Irlanda han registrado aumentos de precios de la propiedad residencial sustancialmente superiores al agregado del área euro", mientras en Alemania y Austria los precios han descendido, según el BCE. Citando los últimos datos disponibles, el banco europeo destaca que en España y Francia se mantuvo robusta la subida de los precios de la vivienda, pero que en Alemania se observó una caída, por tercer año consecutivo. En Holanda y Portugal los precios han caído por debajo de su media de crecimiento en el período comprendido entre 1999 y el 2004.
El BCE subraya que el rápido ritmo de aumento del precio de la vivienda en algunas regiones de la eurozona "exige un estrecho seguimiento de la evolución de este mercado", habida cuenta de las implicaciones potenciales de este fenómeno para el conjunto del área. La entidad ha advertido repetidamente de los riesgos para la inflación que puede causar una sobrevaloración de los precios de la vivienda en Europa.
Riesgos inflacionistas
En todo caso, en su boletín mensual el BCE considera que las presiones inflacionistas están contenidas en la eurozona por ahora. Sí previene de los riesgos al alza de los precios por la escalada del petróleo. La entidad europea señala que es necesario mantener una vigilancia continuada en relación con los riesgos al alza para la estabilidad de precios, ya que los precios del petróleo podrían desencadenar efectos de segunda vuelta en los salarios y en el comportamiento de los precios.
El banco europeo establece la estabilidad de precios para la zona euro en una tasa de inflación por debajo, pero siempre cercana al 2%. La tasa de inflación de los doce países que comparten el euro se situó en abril en el 2,1%, igual que en marzo, según el cálculo rápido de la Oficina de Estadística Europea Eurostat. El precio del barril de crudo Brent, de referencia en Europa y para entrega en junio, costaba ayer en el mercado de Londres algo más de 48 dólares, mientras el barril de petróleo Nymex para EEUU se pagaba casi a 50 dólares en la negociación electrónica
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