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El presidente de la Conferencia Episcopal Española, el obispo de Bilbao Ricardo Blázquez, afirmó el viernes que no se puede discriminar a nadie por su orientación sexual, y agregó que la Iglesia no va a convocar manifestaciones contra el proyecto de ley de matrimonio homosexual. Blázquez, también dijo que los obispos no tienen en proyecto ningún documento sobre la unidad de España, y dijo que acatará la decisión que se adopte sobre la participación o no de Aukera Guztiak en las próximas elecciones autonómicas vascas.
Durante una rueda de prensa, tras su presentación en Roma en razón de su nuevo cargo en la Iglesia española, Blázquez, que fue preguntado sobre la actitud de la Iglesia ante el colectivo homosexual, dijo que es de acogida y afirmó "que no se puede discriminar a nadie por su orientación sexual".
En relación con el proyecto de ley de matrimonios homosexuales, que superó el jueves su primer trámite en el Congreso, el obispo de Bilbao dijo que iba a citar "las palabras de Jesús al ser preguntado sobre si uno podía despedir a su mujer por cualquier motivo".
"Dios creó al hombre, dijo Blázquez citando al Génesis, a su imagen y semejanza, hombre y mujer los creó, les dio el encargo de creced y multiplicaos, y luego los bendijo".
Tenemos, dijo el presidente de la Conferencia Episcopal, "la misma dignidad de manera diferenciada", y señaló citando a "un conocido socialista francés que ha tenido cargos de altísima responsabilidad" que la humanidad se compone de "hombres y mujeres, no de heterosexuales u homosexuales".
Las diferencias, agregó, "no pueden ser nunca pretexto para la discriminación", sino que lo han de ser para el enriquecimiento y el crecimiento personal.
Ningún documento sobre la unidad de España
Blázquez, que fue en su día uno de los firmantes de la polémica carta de los obispos vascos sobre la ilegalización de Batasuna, dijo el viernes, al ser preguntado sobre si ahora volvería a firmarla, que "siempre he querido actuar y he actuado en conciencia, entonces, antes y ahora". "He hecho siempre lo que creía que debía hacer", recalcó.
El obispo de Bilbao hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa hoy en la Casa de la Iglesia, tras su regreso del Vaticano donde ha permanecido tres días para presentarse con motivo de su nuevo cargo al frente de la Conferencia Episcopal
Sobre la cuestión de las listas indicó que "hay un organismo del Estado que es a quien corresponde decidir qué listas electorales pueden o no concurrir a las elecciones", y agregó que "soy ciudadano y obispo y respeto las decisiones judiciales".
Preguntado también por el polémico documento de la Conferencia Episcopal sobre los nacionalismos y el terrorismo, que llevó en su día, durante la pasada legislatura, a una mayoría de los prelados vascos y catalanes a votar en contra del mismo, Blázquez recordó el contenido del mismo sobre los distintos conceptos de nacionalismo.
El documento, dijo, distingue entre "nacionalismos" y "nacionalismos exacerbados". Desde la Iglesia siempre se ha defendido a unos, mientras que se ha rechazado el nacionalismo exacerbado, excluyente de otras voces y opiniones. "Yo soy partidario también de hacer esas diferencias".
En este punto Ricardo Blázquez, en respuesta también a una pregunta, afirmó que la Conferencia Episcopal "no tiene ningún proyecto de documento sobre la unidad de España", aunque reconoció que "sí hay personas" en el seno de la CEE "que han hablado de ello", pero no hay ningún proyecto al respecto, reiteró.
La necesidad de que los obispos elaboren un documento sobre la unidad de España, continuación del aprobado en su día por mayoría sobre los nacionalismos y el terrorismo, fue lanzada por el arzobispo de la diócesis primada de Toledo, Antonio Cañizares, en el transcurso de una cena en el Club Siglo XXI de Madrid y ante los ministros, entonces, Angel Acebes y José María Michavila.
Antonio Cañizares, que tras las elecciones de la semana pasada ha sido elegido vicepresidente de la Conferencia Episcopal, ha venido aludiendo desde entonces, en distintos foros, también en el seno de la Conferencia, a la necesidad de que los obispos se pronuncien sobre esta cuestión.
Sobre la situación del País Vasco y la relación de la Iglesia vasca con los familiares de las víctimas del terrorismo de ETA, el obispo de Bilbao declaró que "nosotros, como obispos, hemos querido siempre actuar desde la pacificación en el campo pastoral, somos obispos no políticos, y queremos estar cerca de las víctimas y de los que se sienten amenazados".
"Yo personalmente, agregó, he recibido a muchos familiares de víctimas y yo mismo me he traslado a verlos en muchas ocasiones, pero prefiero que este tipo de cuestiones se hagan de manera discreta, también por respeto a ellos".
El País Vasco, agregó, "tiene una sed enorme de paz, de convivencia pacífica y de normalización, o como lo quieran llamar", y reiteró que "todos estamos contra el terrorismo" y "todos tenemos la voluntad de contribuir como pastores a la erradicación del mismo"
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