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EL SECRETARIO GENERAL DE AUGC, JOAN MIQUEL PERPINYÀ, ENVIA UNA CARTA AL PRESIDENTE DE GOBIERNO INFORMANDOLE DE LA GRAVE

SITUACION QUE PADECE LA GUARDIA CIVIL

El Secretario General de AUGC, Joan Miquel Perpinyà, envió una carta al Presidente de Gobierno, Jose Luis Rodriguez Zapatero, el pasado día 19 de diciembre. El Secretario General de AUGC le recuerda en la misma los incumplimientos de su gobierno y el PSOE en relación con los guardias civiles y sus familias. AUGC le advierte del grave malestar que vive hoy la Guardia Civil y le pide compromisos urgentes en orden al cumplimiento de su programa electoral.

Hay que recordar que ya el año anterior AUGC le envió una misiva al Presidente de Gobierno que, en parecidos términos, le informaba de la situación de los guardias civiles y de sus demandas mas sentidas. En aquella carta le señalaba los peligros de “insubordinación” de la cúpula militar de la Guardia Civil. Aquella misiva coincidió con el pronunciamiento antidemocrático del general Mena. Un año después las resistencias de la cúpula militar de la Guardia Civil siguen muy presentes y bloqueando los cambios necesarios en la Guardia Civil. La situación es extremadamente preocupante. Por ello la carta, que os adjuntamos integra, finaliza de este modo:

“Desde AUGC le pedimos que haga honor a la palabra dada y emprenda las reformas que la Guardia Civil necesita para modernizarse y convertirse en una fuerza de seguridad democrática al servicio de todos los ciudadanos y ciudadanas y propia del siglo XXI. De no hacerlo, se aboca a los agentes a una situación desesperada, nunca vivida en los 162 años de historia de la Institución , cuyo único responsable será su Gobierno, por el flagrante incumplimiento de su programa electoral y por el engaño que ello conlleva a los guardias civiles y a sus familias.”


Excmo. Sr. Presidente del Gobierno de España

D. José Luis Rodríguez Zapatero

Complejo del Palacio de la Moncloa

(28071) Madrid

 

Valencia, 19 de diciembre de 2006

Excmo. Sr. Presidente,

El día 27 de diciembre del año pasado, desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles, organización que afilia a 25.000 agentes en toda España, le remitimos una carta que inexplicablemente a día de hoy aún no ha sido contestada , expresándole nuestro malestar y preocupación por el retraso en el cumplimiento del programa electoral del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en todo lo relativo al reconocimiento de los derechos y libertades de los guardias civiles y, en general, en las reformas internas que habrían de propiciar una necesaria y urgente democratización de la Guardia Civil.

Lamentablemente, casi un año después, nos vemos en la obligación de recordarle el contenido de aquella carta, puesto que nuestras peticiones no han sido satisfechas, por más que figuran muy claramente en el programa electoral con el cual el PSOE concurrió a las elecciones generales del 14 de marzo de 2004.

En la página 50 de su programa electoral, que es –o debería ser– programa de gobierno, figuraban dos compromisos:

•  La Ley Disciplinaria de la Guardia Civil suprimirá la sanción de arresto para las infracciones de los guardias civiles relacionadas con la seguridad ciudadana; en ese mismo ámbito, atribuirá en exclusiva al Ministerio del Interior y mandos de la Guardia Civil las competencias sancionadoras y evitará la concurrencia con el Código Penal Militar

•  Se regulará el derecho de asociación profesional de los miembros de la Guardia Ci­vil de acuerdo con lo previsto en los artículos 22 y 104.2 de la Constitución, para la repre­sentación y promoción de las condiciones profesionales de sus miembros.

Después de casi tres años de legislatura, las expectativas que teníamos respecto a la democratización de la Guardia Civil, el reconocimiento de derechos y la dignificación de las condiciones laborales, profesionales y sociales de los guardias civiles han sido profundamente defraudadas por el PSOE.

Como Vd. sabe, nuestra Asociación demanda con insistencia que la Guardia Civil , dada su pertenencia a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y dado que desde la promulgación de la Constitución en el año 1978 no pertenece a las Fuerzas Armadas, cuyas misiones constitucionalmente establecidas son otras muy distintas, dependa única y exclusivamente del ministerio del Interior y se separe definitivamente del ministerio de Defensa.

Durante estos casi tres años el proceso de remilitarización es evidente y notable el intervencionismo del ministerio de Defensa, en detrimento de las competencias del ministerio del Interior . A nuestro juicio, el Gobierno está andando justamente el camino contrario al que debiera.

Por un lado, se ignora el mandato legislativo establecido en la Ley Orgánica 5/2005, de 17 de noviembre, de la Defensa Nacional impulsada por su Gobierno y aprobada por las Cortes Generales, por el cual el Gobierno debía remitir al Parlamento en el plazo de 3 meses desde la aprobación de la ley, un proyecto de ley reguladora de los derechos fundamentales de los militares profesionales, para adecuarlos a la Constitución. Es evidente que el plazo ha sido más que superado y, por lo que hemos podido leer en la Prensa (El País, 12-12-06), el Gobierno no tiene intención de abordar esta importante reforma durante esta legislatura. Tampoco se ha procedido a la regulación mediante Real Decreto de las misiones de carácter militar de la Guardia Civil, lo que permitiría dar un tratamiento específico al personal que realiza funciones de tal carácter y se evitaría la aplicación del Código Penal Militar cuando los agentes realizan misiones de carácter policial dependientes del ministerio del Interior.

También el proyecto de ley de la carrera militar que el Gobierno ha remitido a las Cortes es netamente involucionista, pues se configura de facto a la Guardia Civil como un apéndice de las Fuerzas Armadas , contraviniendo incluso lo que la Constitución establece. El hecho de que la modificación de las normas que rigen la carrera de los miembros de las Fuerzas Armadas haya de suponer la modificación de las normas que rigen la política de personal de la Guardia Civil, es un signo de que no se abandona el mimetismo con las FAS, y con ello se impide la modernización de este Cuerpo policial al servicio de los ciudadanos. Además, se da competencias de agente de la Autoridad a los miembros de la Unidad Militar de Emergencias, lo cual es de extraordinaria gravedad, pues no sólo se militariza la protección civil en España, sino que además por parte de Defensa se ocupa un espacio que tradicionalmente había sido encargado a las Fuerzas de Seguridad.

Ya más recientemente, la enmienda presentada a los Presupuestos Generales del Estado por el Grupo Socialista en el Senado para crear en la Guardia Civil el empleo de teniente general, supone, además de un incremento del gasto público, volver al mimetismo con las Fuerzas Armadas que nada aporta a la seguridad ciudadana, ni redunda en la mejora de la eficacia de la institución. Sí es claramente apreciable, por el contrario, la alegría con la que tal noticia ha sido recibida por la cúpula militar, que ve cómo sus condiciones de trabajo y sus posibilidades de promoción son mejoradas, cuando en general sucede lo contrario con las escalas inferiores, que han visto mermados sus ingresos con la nueva regulación del complemento de productividad aprobada por el director general de la Policía y la Guardia Civil.

En nuestra carta de diciembre pasado, manifestábamos nuestra preocupación por las presiones que diversas personas y grupos ejercen para que no se lleven a cabo las reformas que su programa electoral exponía. El propio Grupo Parlamentario Socialista utilizó este argumento cuando impulsaba una proposición no de ley para instar al ministerio del Interior a hacer aquello a lo que se comprometió en su programa electoral y que ratificó el ministro del Interior, José A. Alonso el día 24 de mayo de 2004 en su primera comparecencia ante la Comisión de Interior del Congreso: la elaboración de un nuevo régimen disciplinario y el reconocimiento y regulación del derecho de asociación profesional en el seno de la Guardia Civil. Un año después de la aprobación en la Comisión de Interior del Congreso de la proposición no de ley del PSOE, seguimos exactamente igual que antes: nada se ha hecho al respecto y no se trata ya de un nuevo retraso, sino que sencillamente se constata la falta de voluntad política y, por tanto, hemos de empezar a hablar claramente de engaño y de fraude . Por más que desde el PSOE y desde el Ministerio del Interior se anuncia una y otra vez que se cumplirá el programa electoral, a estas alturas de legislatura tales declaraciones no son verosímiles porque su Gobierno ha perdido toda credibilidad y el incumplimiento de sus promesas es la principal causa de desmoralización y de desánimo entre los miembros de la Guardia Civil .

La mayoría de generales de la Guardia Civil y por supuesto, del ministerio de Defensa, se oponen y están en contra de cualquier medida que suponga una reforma y un reconocimiento de los derechos de los agentes, pues consideran que eso lleva a la desmilitarización. Olvidan que el reconocimiento de derechos a los guardias civiles es de justicia y seguro que eso sí mejorará la calidad del servicio que se presta a la sociedad. Nadie puede defender que los guardias civiles sufran peores condiciones laborales y salariales que los demás cuerpos de policía por el mero hecho de ser militares. A día de hoy, y a pesar del compromiso electoral del PSOE, los guardias civiles siguen siendo juzgados y condenados por tribunales militares por meras infracciones laborales, algunos de ellos ingresan en prisiones militares, y miembros y representantes de AUGC siguen siendo expedientados por desarrollar su labor legalmente reconocida, a pesar de lo prometido por el PSOE . Disciplinariamente, no se hace ninguna distinción entre los miembros de La Legión o de la Brigada Paracaidista en Afganistán, y los guardias civiles en los pueblos y ciudades de España. ¿Hasta cuando habrá que soportar esta injusta situación?

Nuestra organización ha demostrado al Gobierno, al PSOE y también a la sociedad española, nuestra capacidad de diálogo y de respeto democrático. En abril del año pasado organizamos una peregrinación a la Basílica del Pilar para evidenciar la difícil situación por la que atraviesan la mayoría de guardias civiles. Tras varias conversaciones con la Secretaría de Estado y con el PSOE acordamos trabajar en común para conseguir desarrollar mejoras en la Guardia Civil. Fruto de estas conversaciones, aplazamos dicho acto, demostrando así nuestro talante y nuestra seriedad. AUGC cumplió su palabra, pero, a día de hoy, más de año y medio más tarde, no se han llevado a cabo ni las reformas ni los compromisos electorales prometidos.

El 22 de abril de este año, AUGC llevó a cabo un acto multitudinario en la Plaza Mayor de Madrid , que concentró a más de 7.000 personas bajo el lema: “Guardias civiles por la dignidad y con la democracia” . Organizaciones como CC.OO., UGT, CSI-CSIF, USO, CEP, SUP, UFP, Er.N.E., Sindicat de Policies de Catalunya (SPC), EuroCOP, Movimiento contra la intolerancia, etc., se unieron a nosotros para reivindicar que el Gobierno cumpla con sus promesas y avance en el camino del reconocimiento de los derechos de los guardias civiles, en la actualidad indebida e injustificadamente restringidos por normas preconstitucionales. El Gobierno desoyó las demandas de todas estas organizaciones amigas, que representan el sentir prácticamente unánime de los trabajadores de la seguridad pública en España y también en la Unión Europea.

El pasado día 5 de este mes de diciembre, 192 dirigentes provinciales, autonómicos y locales de AUGC vistiendo su uniforme , presentaron una queja ante el Defensor del Pueblo , ya que consideramos que las restricciones que pesan sobre nuestros derechos fundamentales derivadas de normativa obsoleta y en ocasiones preconstitucional, y el incumplimiento por parte del Ejecutivo de sus compromisos a la hora de actualizar los derechos y deberes de los guardias civiles, en especial el derecho de asociación, son actitudes contrarias a los derechos fundamentales reconocidos para todos en nuestra Carta Magna. El PSOE debiera tomar nota de las demandas de tan importante número de agentes porque vaticino que hasta que su Gobierno no lleve a cabo de forma íntegra su programa electoral en lo concerniente a los guardias civiles, la situación de malestar y crispación no va a mejorar y sólo puede ir a peor .

Por último, no quiero despedirme sin recordarle, una vez más, que su compromiso como Presidente del Gobierno y Secretario General del PSOE, expresado en su discurso de investidura, es el de que esta legislatura sea la legislatura de la ampliación de los derechos civiles y políticos de los españoles . También ha de serlo para los guardias civiles . Nuestra asociación está dispuesta al diálogo franco y a la colaboración con el Gobierno, como lo hemos demostrado hasta ahora. Pero también estamos preparados para exigir al Gobierno el cumplimiento de su programa electoral, con la firmeza y responsabilidad que nos dan nuestros 25.000 afiliados y afiliadas.

Desde AUGC le pedimos que haga honor a la palabra dada y emprenda las reformas que la Guardia Civil necesita para modernizarse y convertirse en una fuerza de seguridad democrática al servicio de todos los ciudadanos y ciudadanas y propia del siglo XXI . De no hacerlo, se aboca a los agentes a una situación desesperada, nunca vivida en los 162 años de historia de la Institución, cuyo único responsable será su Gobierno , por el flagrante incumplimiento de su programa electoral y por el engaño que ello conlleva a los guardias civiles y a sus familias.

A la espera de sus noticias, provecho para felicitarle las fiestas y para transmitirle mis mejores deseos para el año próximo.

 

Atentamente,

Joan Miquel Perpinyá Barceló
Secretario General

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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