|
ANTONIO CAMPILLO, PRESIDENTE DEL FORO CIUDADANO DE MURCIA: “SE AGRANDA LA DISTANCIA ENTRE MURCIA Y EL RESTO DE COMUNIDADES AUTÓNOMAS ESPAÑOLAS”
El Foro Ciudadano de la Región de Murcia destaca en su Informe 2006 que, en estos tres últimos tres años, todos los indicadores registran un retroceso de la Región en distintos ámbitos: salud, Educación, empleo y, sobre todo, en déficit democrático.
Diego Jiménez. Murcia /22-12-2006
La presentación del Informe ‘El otro estado de la Región-2006 ', el pasado viernes, 21 de diciembre, en el Salón de Grados de la Facultad de Derecho, y del libro ‘El tsunami urbanizador español y mundial', a cargo, respectivamente, de Antonio Campillo y Ramón Fernández Durán puso fin, por este año, a las ‘II Jornadas de Sostenibilidad' organizadas por la Coordinadora la Región de Murcia no se Vende.
Campillo esbozó las líneas maestras de este trabajo de investigación, que supone una continuidad respecto del Informe 2003,y en el que han participado cerca de cuarenta personas, del ámbito universitario y otros niveles docentes, y expertos en otros campos, como el urbanismo y los medios de comunicación. El Informe ‘El otro estado de la Región-2006 ' pretende ser una radiografía regional que desmonte los falsos tópicos asociados al crecimiento a cualquier precio de los que alardea el gobierno regional. El texto está dividido en 15 capítulos: De campesinos a ciudadanos, coordinado por María Teresa Pérez Picazo; Distribución de la renta, discriminación laboral y pobreza en la Región de Murcia, a cargo de Luis A. Bermejo, Antonio Losa Carmona, Manuel Pérez Muñoz y Manuel Tovar Arce; un capítulo dedicado a los flujos de inmigración, en el que han colaborado Andrés Pedreño, Manuel Lario, Miguel Poveda y Francisco Torres; Urbanismo, vivienda y transporte en la Región , a cargo de Felipe Iracheta; Agua medio ambiente y energía, redactado por Miguel Ángel Esteve, Julia Martínez y Mariano Alarcón, con la colaboración de Isabel Baños, Pedro Baños y Francisco Baraza; La salud en la Región de Murcia, por Pedro Marset; Servicios sociales en Murcia, de la Comisión de Servicios Sociales del Foro Ciudadano; Igualdad entre hombres y mujeres en la Región de Murcia, de la Comisión 8 de Marzo; Juventud en la Región de Murcia, con Patricio Hernández, Gabriel Navarro y Francisco M. Reverte como autores; El retroceso del sistema educativo murciano, con la colaboración de José Hernández, Teresa Salinas y Óscar Urralburu; Universidades e Investigación en la Región de Murcia, redactado por Francisco Balibrea Gallego, Juan P. Fernández Trujillo y Cecilia Ruiz; Política Cultural en la Región de Murcia: la década desperdiciada, con reflexiones de Caridad de Santiago, Patricio Hernández y Francisco Jarauta; Los medios de comunicación, con informaciones de José Luis Vidal Coy y Rodolfo Ruiz Ligero; un capítulo novedoso respecto del Informe de 2003, La administración de justicia en la Región de Murcia, que ha contado con las aportaciones de María Giménez Casalduero y Teresa Vicente Giménez, y, por último, La situación política de la Región de Murcia (2003-2006), cuyo análisis ha corrido a cargo de Antonio Campillo, presidente del Foro Ciudadano.
En la presentación del Informe, Campillo destacó unos párrafos de la Introducción del mismo que destacamos: ” En esta región uniprovincial, el antiguo y arraigado régimen de las lealtades clientelares se ha visto agravado en los últimos años por la invención propagandística del nacionalismo hidráulico, la explosión de la bomba inmobiliaria y la generalización de la corrupción política, tanto en los ayuntamientos como en la administración regional” (…) “…La especulación inmobiliaria se ha visto estimulada por la llegada masiva de las redes mafiosas internacionales dedicadas al crimen organizado y al blanqueo de dinero” (…) “Todo ello (…) está degradando el funcionamiento de las instituciones democráticas y envileciendo a pasos agigantados el tejido social” (…) “Es imprescindible que la ciudadanía murciana reaccione, que las diversas instituciones y organizaciones sociales de la Región –no sólo los partidos políticos, sino también los sindicatos, las organizaciones agrarias, las asociaciones ciudadanas, los colegios profesionales, el empresariado honesto e innovador, los tribunales de justicia, las universidades, los medios de comunicación, etc.- asuman su responsabilidad cívica y promuevan de forma activa y concertada la regeneración democrática que la Región de Murcia necesita”.
A continuación, Ramón Fernández Durán presentó unas pinceladas de su último libro ‘El tsunami urbanizador español y mundial', con una conferencia en la que destacó al cambio de ciclo económico de la década de los 90, tras la crisis y acomodación del capitalismo a los nuevos tiempos de las crisis de los 70 y 80, lo que condujo al proceso de urbanismo acelerado en toda Europa, a la subida de los tipos de interés y al inicio del proceso de globalización económica, liderado por los EE UU y Gran Bretaña, con un capitalismo ligado a una fuerte implantación de la economía financiera ligada al crédito, y un flujo de capitales hacia las Bolsas de todo el mundo. En marzo de 2000 estalla la burbuja financiera y, consecuentemente, los activos financieros de la Bolsa buscan refugio en el mercado inmobiliario, un fenómeno mundial, pero que ha encontrado en la fachada mediterránea española su lugar privilegiado, en parte porque la legislación urbanística y medioambiental es muy laxa en nuestro país, y en parte también por otros factores tales como una fuerte oferta española de turismo de sol y playa; la consolidación de nuestro suelo como un lugar de segunda residencia para ciudadanos y ciudadanas de toda Europa; el dinero negro que busca aquí su acomodo, y la fuerte inversión estatal en infraestructuras, con una fuerte inversión, también, de capital privado en este sector. Ello, acompañado de una ley del suelo, la de 1998, que declara prácticamente todo urbanizable, los precios de la energía baratos y unos créditos accesibles.
Fernández Durán atisba un proceso de desaceleración en este boom urbanístico, debido a la subida de los tipos de interés, la escasez y el encarecimiento del petróleo y el freno a la entrada masiva de capitales por la afloración de los escándalos urbanísticos en todo el Estado. No desdeñó, tampoco, como era de esperar, la importancia de distintas plataformas, como la de Murcia no se Vende, y la coordinación de éstas en el ámbito estatal, para el nacimiento de un cambio profundo de ciclo en este ámbito de desmadres urbanísticos continuados.
|