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Así votó el Perú

LAS CIFRAS OFICIALES • Alan García, con el 52.625% de los votos, consolidó el ‘sólido norte' y logró una amplia mayoría en Lima • Ollanta Humala, con el 47.375%, ganó en 15 regiones y se proyecta como favorito en los próximos comicios regionales.

Carolina Martín y Flor Huilca.

POR FIN. Casi diez días después de realizada la segunda vuelta electoral del domingo 4 de junio, Magdalena Chú, titular de la ONPE, presentó los resultados electorales al ciento por ciento.

Aunque el 100% de los resultados de los comicios del pasado 4 de junio no fueron dados a conocer hasta el día de ayer en la tarde, lo cierto es que en esta ocasión (y a diferencia de la primera vuelta) la agonía de saber quién sería el nuevo presidente del Perú apenas duró cinco horas.

Ese fue el tiempo transcurrido desde que se cerraron los colegios electorales y la ONPE logró tener el escrutinio del 77.33% de los votos. Y las cifras señalaron a poco más de las nueve de la noche de aquel domingo, al candidato aprista Alan García como el ciudadano que guiaría los destinos del país el próximo lustro.

En ese instante aún faltaba un poco menos de un cuarto de los votos por contar, pero los expertos señalaron que si bien las cifras podrían sufrir alguna variación en los días siguientes, el resultado era irreversible. Y no se equivocaron.

Diez días después de la votación (y gracias a 7 actas retrasadas que parecían no llegar nunca de Japón) el máximo organismo electoral ratificó los resultados de una elección transparente que recogió el deseo del pueblo de entregar al Dr. Alan García Pérez, con el 52.625% de los votos, el gobierno del país.

En todo momento Ollanta Humala (47.375%) aceptó el desenlace del sufragio, y con ello su derrota en las urnas, pero repitió hasta la saciedad que había ganado en la mayoría de los departamentos, exactamente en 15 de los 25 distritos electorales. Eso, no obstante, no le dio la victoria. Plazas fuertes

Si bien es cierto que Alan García ganó en menos regiones que su oponente, lo que explica su triunfo no fue la cantidad de departamentos donde fue mayoría. El líder del Apra inclinó la balanza a su favor por dos razones con nombre propio: Lima y La Libertad, las dos regiones más jugosas electoralmente hablando.

Así, Humala ganó con más del 70% de los votos en Apurímac, Ayacucho, Cusco y Huancavelica, mientras que García sólo superó ese porcentaje en La Libertad. La diferencia es que los votos nacionalistas de las cinco regiones citadas anteriormente suponen solo del 30% de los votos que García alcanzó en Lima. Si a esos votos capitalinos se agrega el de los liberteños el porcentaje además indica que solo con esas dos regiones García logró casi la mitad (49.05%) de los 6 millones 965 mil 17 votos que le han hecho repetir la presidencia del Perú en el siglo XXI.

 

No hay que olvidar que tan solo Lima supone casi las tres cuartas partes del electorado nacional, y es en la capital donde García logró el 61.969% de los votos. Nada más y nada menos que el apoyo de 2 millones 857 mil 14 ciudadanos, la mayoría de los cuales no creyeron en él en la primera vuelta, cuando la capital era la fortaleza indiscutible de Lourdes Flores, la candidata de Unidad Nacional.

Un triunfo explicado por Manuel Adrianzén Chinga, experto en temas municipales de Alternativa: en los distritos populares fue notorio que en las partes altas de los cerros la votación se inclinó hacia Humala, mientras que las zonas más urbanizadas votaron por García. Votos extranjeros

Por su parte el voto extranjero, el mismo al que apeló Humala en numerosas ocasiones durante sus mítines (recordó que muchos compatriotas se fueron del país durante el gobierno del Apra), apoyó también a García, con un 68.48% de los votos.

De este modo queda finalmente configurado el nuevo mapa político del país, que nos señala las tendencias electorales de las próximas elecciones municipales y regionales de noviembre (si UPP logra proyectar la imagen de ser un partido unido, algo a lo que no está ayudando demasiado la escisión de su bancada congresal). En él se aprecia la "lealtad" a la estrella de las regiones costeras más desarrolladas, desde el norte hasta el llamado sur chico (Ica) casi toda la costa del país votó por el Apra.

Mientras el "sólido sur" y varios departamentos de la selva son bastiones nacionalistas. Justo las zonas más excluidas donde la concentración de la pobreza empuja a los pobladores a buscar dirigentes casi "mesiánicos" que puedan revertir su situación. Un amplio bolsón electoral en el que García ya ha puesto el ojo y que es justamente el centro de su Plan Sur de desarrollo.

Con el fin de las elecciones parece que entre UPP y el Apra sí ha acabado una batalla, pero definitivamente la guerra acaba de empezar.

"Lima es menos antisistema"

Fueron los limeños quienes en la segunda vuelta decidieron el triunfo de Alan García a pesar de que Ollanta Humala ganó en 15 de los 25 distritos electorales del país. Sin embargo en la capital también se confirma la tendencia: el voto de los excluidos también fue para el ex militar.

Si bien el Apra se impuso en todos los distritos de Lima, se puede ver claramente que tuvo sus matices. La amplia distancia de hasta tres veces entre uno y otro candidato en los sectores A y B (por ejemplo en La Molina Alan tuvo 76.546% y Ollanta 23.454%), se redujo ampliamente en los distritos populares de los conos (Puente Piedra Alan 52.925% y Ollanta 47.075%).

Para el sociólogo José López Ricci estos resultados demuestran la volatilidad que hay en el voto de los pobres, pero también la diferenciación entre los pobres de Lima y los del interior. "La pobreza en Lima es menos antisistema, es crítica pero también tiene expectativas", dijo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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