Los trabajadores de Polaris World decidieron ayer volcarse con su empresa para demostrarle que son una piña. Las previsiones más optimistas de los organizadores se desbordaron ante la avalancha de personas que ayer se dieron cita en la capital murciana para reclamar una salida a la crisis que vive la promotora. Alrededor de 2.000 trabajadores, según Polaris y la Policía Local, decidieron echarse a la calle para decir bien alto: "Dejadnos trabajar".
Y en boca de todos estaba el polémico pleno de Alhama del pasado 14 de febrero que tumbó el proyecto más ambicioso de Polaris en la Región gracias a los votos del PSOE, de IU y de la concejal disidente Teresa Rodríguez. Esta decisión dejó en el aire miles de puestos de trabajo -unos 3.000- y otros muchos por crear.
Y de expectativas de trabajo frustradas era de lo que más se hablaba ayer entre los manifestantes. Muchos dicen no entender por qué la política ha tenido que entremezclarse de esta manera en un asunto meramente empresarial y que, según ellos, cumple con todos los requisitos legales. Una opinión compartida por todas y cada una de las personas que ayer no dudaron en apoyar a la que todavía es su empresa.
La manifestación partió a las 11 de la mañana del céntrico jardín de Santa Isabel, en la capital murciana, y terminó una hora y media después en la sede de la Delegación del Gobierno, donde se leyó un manifiesto. Los trabajadores de Polaris portaban pancartas donde podían leerse consignas como Dejadnos trabajar en nuestra Región o Las subcontratas también somos Polaris. Y es que no sólo acudieron a este acto de protesta trabajadores directos de la promotora, sino también muchos autónomos y empleados de otras empresas que colaboran muy estrechamente con Polaris.
Son las llamadas subcontratas, que engloban a transportistas, empresas de maquinaria, hormigoneras y un largo etcétera. Todos ellos esperaban como agua de mayo que se empezara a trabajar en la urbanización Condado de Alhama, que contemplaba la construcción de unas 15.000 viviendas durante los próximos diez años. Un trabajo constante y seguro que se ha esfumado para muchos trabajadores.
"Tengo tres camiones trabajando en Polaris y con lo de Alhama iba incluso a aumentar la plantilla, pero claro, ahora ya hasta tendré que echar a alguno de los trabajadores que tengo", explicaba Manuel Olmos. Antonio Jiménez, otro transportista que ayer también quiso ofrecer su apoyo a Polaris, explicó que "son 3.500 puestos de trabajo que se van a la calle por el señor Pedro Saura -secretario general del PSRM-PSOE- y su política".
Pero al margen de las siglas, a la mayoría de los manifestantes lo que más les preocupaba es qué ocurrirá mañana. "Nos han dicho que la cosa va a aflojar", comentaba Mariano Villaescusa, de la empresa Logistrán de San Pedro del Pinatar; "nosotros, un 70% de los que hacemos es para Polaris y ahora van a tener que dosificar el trabajo".
Alejandro Aparicio no es empleado de Polaris World, pero sí su hija, que trabaja en las oficinas que tiene la promotora en la ciudad de Viena. Como ella está lejos, este jubilado no quiso perder ayer la oportunidad de "defender el empleo de muchos trabajadores, pero también el de mi familia y por eso estoy aquí, para apoyar a Polaris World".
En la manifestación también había muchos inmigrantes; ciudadanos que forman parte, en un número muy importante, de la empresa dedicada al turismo residencial más importante de la Región. Este colectivo es uno de los que más necesitan estabilidad laboral. Así lo contaba ayer Johny Rivera, de Ecuador, que trabaja actualmente para Polaris como albañil: "Todo lo que está pasando nos afecta mucho porque nos podemos quedar sin trabajo y Polaris emplea a inmigrantes de todas las nacionalidades". Johny, al igual que decenas de albañiles, jardineros, encargados de obra y otros muchos profesionales están ya agotando su quehacer diario y por eso la incertidumbre se acrecenta día a día. "Nos queda ya poco en la zona de Torre Pacheco y estábamos preparados para empezar en Alhama enseguida; ahora no sabemos dónde nos reubicarán", explicó Rivera.
Algo similar le ocurre a Felipe Roca, encargado de obra: "A pesar de que la empresa nos dice que estemos tranquilos, no sabemos cómo saldrá la cosa porque se supone que nos íbamos a trabajar a Alhama", relataba ayer angustiado Felipe, junto a la pancarta de cabecera de la manifestación.
Ayer también se dieron cita algunos trabajadores con puestos directivos en la empresa de Polaris y que están preocupados por su futuro. "Todos tememos por nuestros puestos de trabajo, desde el directivo hasta el albañil", explicó Lola López, del departamento de ventas, que quiso añadir que "esta situación nos afecta personal, familiar y laboralmente".
Sea como fuere, y aunque la suerte ya está echada en el asunto de Condado de Alhama, los trabajadores de Polaris World, de todas las edades, profesiones y nacionalidades, unieron ayer sus fuerzas para demostrarle a la ciudadanía que piensan seguir trabajando por la que a día de hoy es su empresa. Algo que todos dejaron muy claro al pegar en su pecho una pegatina en la que podía leerse: "Yo soy Polaris".