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EMPRESAS
Fusión conflictiva en la distribución de fármacos: Hefame se resiste a ser
absorbida por Cofares
Vidal Coy/A.V.S.
La intención de los máximos dirigentes de las dos grandes cooperativas
españolas de distribución farmacéutica -Cofares y Hefame- de constituirse en
una sola, que acapararía el 30% del mercado nacional, está tropezando con
alguna que otra dificultad: las reticencias de un porcentaje apreciable de
los socios de Hefame. Este grupo se ha convertido en el mayor obstáculo de
una fusión que debería culminar, si es exitosa, a final de este mes.
Parte de los socios de Hefame (Hermandad Farmacéutica del Mediterráneo),
organizados en la plataforma 'Salvar Hefame', no ve con buenos ojos la
fusión de ambas cooperativas farmacéuticas. Esa plataforma agrupa
fundamentalmente a farmacéuticos de la zona del Sureste (Murcia, Almería y
Alicante) opuestos a la gestión de los actuales dirigentes de Hefame,
encabezados por Antonio Abril.
El visto bueno del Tribunal de Defensa de la Competencia a la unión de ambas
cooperativas el pasado 8 de junio, con dos leves condiciones, se convirtió,
paradójicamente, en el toque de corneta de los opositores a la fusión de las
dos cooperativas. ¿La explicación? El plácet del TDC suponía también el
inicio de las asambleas locales y comarcales de Hefame que han de aprobar
esa unión con un mínimo de dos tercios de votos favorables de los socios
presentes en dichas asambleas. Un porcentaje, sin lugar a dudas, nada
desdeñable.
Estas divergencias internas vienen a sumarse a un largo periodo de
turbulencias que sufre la compañía desde hace al menos tres años, cuando fue
descabalgado electoralmente de la dirección de esa cooperativa el
farmacéutico murciano Pedro Guerrero y su equipo. Desde entonces, los
problemas en el seno de Hefame han continuado y ahora amenazan en mayor o
menor medida al final feliz del proceso de fusión con Cofares.
"La fusión fue una propuesta innovadora", explican fuentes próximas al
sector, "para un sector tan atomizado. Sin embargo, el proceso se ha
iniciado con una nueva junta directiva de Hefame, que aún se encuentra un
poco disgregada y carece de liderazgo de cara a la masa de socios".
En las asambleas en que los socios de Hefame deben aprobar o rechazar la
fusión, los resultados vienen siendo favorables a los partidarios de la
unión de ambas cooperativas. Pero con unos márgenes escasos como para lanzar
las campanas al vuelo. En las asambleas celebradas en los últimos diez días
en Barcelona, Málaga, Almería y Lorca, la fusión obtuvo en cada una de ellas
los dos tercios necesarios para ser aprobada, pero con diferencias muy
ajustadas (cerca del 70% de 'síes'). Ese porcentaje podría ser considerado
holgado si la decisión correspondiera a la mayoría absoluta, pero al ser
necesaria la mayoría de dos tercios, la situación es diferente.
En la recta final electoral, que comenzó anteayer y se considera decisiva,
las cosas no parecen estar saliendo bien. La asamblea del lunes en Madrid
dio como resultado un 'no' a la fusión. Faltaron 38 votos para lograr los
dos tercios de los socios reunidos necesarios para la aprobación. Quedan por
delante los resultados de Alicante, Cartagena y Murcia, que será la última,
el próximo 26 de junio.
Éstas se consideran decisorias para los cooperativistas contrarios a la
operación agrupados en 'Salvar Hefame'. Ante los últimos resultados, desde
la dirección de Hefame hacen un llamamiento: "La participación de los socios
en las juntas preparatorias será clave para que la fusión salga adelante".
Las causas de los disidentes
Los críticos de Hefame han asegurado en la prensa murciana que Cofares
"tiene un desfase de 30 millones de euros en sus cuentas y en el ejercicio
de 2003 estaba en pérdidas. En el de 2004 no lo sabemos, porque no están
presentadas en registro". Así lo dijo el que fue candidato -frustrado- a
presidir Hefame en 2002 y 2004, Eduardo Pérez. El argumento es que Cofares
está en una situación económica difícil, peor que la de Hefame. Al decir de
Pérez (La Verdad, 09/06/06), "Hefame está en una situación desastrosa, pero
es que Cofares está peor: juntarnos con otra cooperativa que está peor no
tiene ningún futuro".
En cualquier caso, Cofares ya anunció que había acordado con su comité de
empresa que no habrá despidos entre sus 1.500 trabajadores e instó a Hefame
a mantener también su plantilla de 800 empleados. El comité de empresa de
esta última también ha mostrado sus reticencias a la fusión, temiendo por la
estabilidad de los empleos.
Carlos González Bosch, presidente de Cofares, aseguró, al tiempo que
celebraba la luz verde del Tribunal de Defensa de la Competencia, que "no
hay alternativa a la fusión", aludiendo al proceso de concentración que se
está dando en el sector farmacéutico europeo. En el mismo acto, el
presidente de Hefame, Antonio Abril, negó que su cooperativa necesite "ser
salvada" como pretende la plataforma opositora y defendió la estabilidad de
la cooperativa farmacéutica levantina.
Ante las reticencias de los farmacéuticos de la zona levantina a perder peso
en la compañía resultante de la unión con Cofares, los directivos de Hefame
aseguran que se mantendrá la sede actual de Santomera (Murcia), aunque la
sede central unificada estará en Madrid. Para los partidarios de la fusión,
la oposición a la misma viene dada por un simple afán de algunos socios de
Hefame de no perder control ni protagonismo dentro de esa cooperativa de
distribución farmacéutica, muy asentada en las provincias del Sureste y del
Levante.
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